El sistema de pensiones español está en continuo cambio al estar bajo la influencia de las diferentes reformas acometidas en los últimos 15 años. Por esto, con el cambio de año siempre se producen modificaciones que afectan a cuestiones tan importantes como, por ejemplo, la edad de jubilación. Así, en 2027 cambiará la edad de jubilación ordinaria. Esto se produce debido a los efectos de la reforma de las pensiones de 2011, que entre muchas de sus medidas incluyó el retraso de la edad de jubilación para mantener a los trabajadores más tiempo en el mercado laboral y financiar así el sistema de pensiones a través de sus cotizaciones.
Desde la entrada en vigor de esa reforma, 2013, coexisten dos edades diferentes de jubilación ordinaria. Por un lado, la que ya estaba aprobada antes de la reforma; por otro, una superior. Tener una u otra edad depende de los años cotizados por el trabajador: se establece un nivel de años cotizados y si se cumple, se tendrá derecho a la edad de jubilación más baja.
Como en muchos otros aspectos, la aplicación de esta reforma ha sido progresiva: cada año ha ido subiendo tanto la edad de jubilación aplicable a los trabajadores que no llegan a las cotizaciones exigidas como ese nivel concreto de cotizaciones.








