España cuenta hoy con una de las tasas de sustitución más generosas del mundo. Según el informe Pensions at a Glance 2025 de la OCDE, nuestra pensión pública media equivale al 80,4% del salario previo a la jubilación, muy por encima del 52% de media de la OCDE y del 55% europeo. Cuando un español deja de trabajar, el sistema público le garantiza, de media, ocho de cada diez euros de su sueldo anterior.Esta cifra puede generar una sensación de tranquilidad que, paradójicamente, es un riesgo.
Basta con atender a las proyecciones demográficas del INE: España pasará de aproximadamente 2,6 trabajadores por cada pensionista a apenas 1,6 en 2050. Cuando muchos de nosotros comenzamos a trabajar, había cinco cotizantes por cada jubilado.
Hoy la pirámide poblacional está invertida y seguirá evolucionando en esa dirección: el porcentaje de mayores de 65 años aumentará del 20% actual al 30,4% en 2050.
Es lo que se denomina la "trampa demográfica".
Ante este escenario, la OCDE estima que España será el país que mayor esfuerzo dedicará al pago de pensiones en 2050, pasando del 13,6% actual del PIB al 17,3%.







