España tiene que hacer frente a una curva ascendente del gasto en pensiones públicas que no alcanzará su máximo hasta la década de 2040, cuando se espera que haya unos 15 millones de jubilados. De acuerdo con los datos del mes de junio, el sistema ya suma 6,7 millones que cobran una pensión contributiva. Una cifra que se ha visto incrementada en el primer semestre de año por un volumen de altas sin precedentes y que deja un saldo positivo de 64.447 nuevos pensionistas.Entre los meses de enero y junio, 268.307 personas pusieron fin a su carrera laboral y se incorporaron al sistema de pensiones, frente a las 203.860 que causaron baja definitiva en el mismo. Estas cifras dejan como resultado un aumento neto en el número de pensionistas que supera en un 65% al registrado en los primeros seis meses de 2025, en el que la diferencia rozaba los 40.000. De esta forma, el número total de beneficiarios ha avanzado cerca de un 2% en un año y la previsión del Gobierno es que lo haga un 5,8% para el cierre de 2026.
A este aumento continuado del número de pensionistas, hay que añadirle el de los perceptores de las pensiones por orfandad, viudedad o en favor de familiares, así como a las personas que reciben ayudas no contributivas, para dar la imagen completa del sistema de pensiones. Es por ello que el volumen total de beneficiarios, en constante crecimiento desde el año 2023, constituye una de las principales presiones para el sistema, según señala de forma reiterada la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) en sus análisis.












