La llegada de la edad de jubilación de la generación baby boomer está poniendo en jaque la sostenibilidad del sistema de pensiones en España. Este fenómeno incrementa de forma sostenida tanto el número de beneficiarios como el volumen del gasto total.En este contexto de creciente presión, el desembolso en pensiones de jubilación se sitúa ya en torno al 13% del PIB, consolidándose como la mayor partida del gasto público.
Según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la pensión media contributiva de jubilación alcanzó en mayo por primera vez los 1.572 euros mensuales, lo que supone un incremento del 4,4% respecto al mismo mes del año anterior. Este avance refleja tanto la revalorización automática ligada a la inflación como la incorporación de nuevas altas con importes más elevados.
El aumento de las cuantías se produce en paralelo a un nuevo máximo histórico del gasto en pensiones, que ascendió a 14.365,8 millones de euros en mayo, un 6,1% más en términos interanuales, según los datos recogidos por el propio Ministerio.
El organismo atribuye este crecimiento tanto al aumento del número de pensionistas como a la actualización de las prestaciones.
La nómina de mayo refleja también el crecimiento sostenido del sistema. La Seguridad Social abonó 10.480.593 prestaciones contributivas, un 1,5% más que un año antes, que beneficiaron a 9,47 millones de personas.








