La sostenibilidad del sistema público de pensiones en España sigue estando en el punto de mira de muchos de sus ciudadanos en la actualidad. Y es que la preocupación al respecto se ha acentuado en los últimos años debido a la llegada de la generación del baby boom a la edad de la jubilación ordinaria estipulada en la ley. La creciente presión que ejerce este panorama en las cuentas públicas provoca que diferentes individuos traten de obtener una visión más precisa de lo que puede suceder de cara a los próximos años. Y es que el temor ante un futuro con una degradación en la calidad de vida es uno de los más compartidos entre la población actual. Ante dicha situación, algunos economistas se pronuncian públicamente para arrojar algo de luz en un escenario dominado por la duda e incertidumbre, siendo Santiago Niño Becerra uno de los más contundentes en sus alegatos. “El sistema de pensiones no desaparecerá porque eso supondría la miseria más absoluta para quienes no pudieran seguir trabajando, pero la realidad es tozuda: los supuestos que se hicieron para diseñar el sistema hoy no se cumplen y ya no se van a volver a cumplir jamás”, aseguraba. Actualizar el sistema A través de su perfil en X, el experto pone de manifiesto la necesidad de un sistema de pensiones actualizado a las circunstancias del presente que no condicione las arcas públicas de manera masiva. Factores como los salarios medios bajos, además de una reducida capacidad de ahorro en una parte importante de la ciudadanía en contraposición con la elevada esperanza de vida que existe en nuestro país, contribuyen a un desequilibrio perjudicial. “En mi opinión, la tendencia apunta al endurecimiento en las condiciones para acceder a una pensión: aumento en los años que es necesario haber cotizado, reducción en la tasa de retorno, modificación en los parámetros de actualización anual de los importes, volumen de las pagas extras…” comenta el economista en su publicación. Por último, Niño Becerra hace hincapié en que el sistema de pensiones actual responde a unas pautas que durante las décadas de los 70 y 80 se centraban en preservar la paz social, un objetivo que no se requiere con tanto ímpetu en los tiempos que corren. Ante la llegada de nuevas medidas que encaucen esta cuestión, el tiempo será el que tenga la clave.
Santiago Niño Becerra, economista: “El sistema de pensiones no desaparecerá porque eso supondría la miseria más absoluta”
La incertidumbre acerca de su sostenibilidad a largo plazo genera una creciente preocupación entre la ciudadanía española.











