Actualizado Domingo,
junio
22:47El envejecimiento de la poblaci�n permea ya toda la econom�a. La edad media en Espa�a supera los 45 a�os y la m�s frecuente -la moda- ha alcanzado los 49 en un contexto en el que el 20% de los ciudadanos tiene ya m�s de 65 a�os. Y esto no solo cae a plomo sobre el sistema p�blico de las pensiones, que cada vez soporta m�s jubilados con las aportaciones de menos trabajadores, sino que empieza a pesar tambi�n en las empresas, que ven ya el envejecimiento de sus plantillas como un riesgo organizativo de primer nivel.La fuerza laboral envejece y los datos lo atestiguan: el 51% de los trabajadores tienen en la actualidad m�s de 45 a�os, frente al 36% de 2010. En algo m�s de tres lustros la proporci�n de mano de obra en ese rango de edad ha aumentado nada menos que 15 puntos, pr�cticamente a un ritmo de un punto por a�o. Y el problema se acentuar� en cuesti�n de pocos a�os, ya que se prev� que a lo largo de la pr�xima d�cada se jubilen 5,2 millones de trabajadores y se incorporen al mercado laboral apenas 1,8 millones. Dicho de forma m�s directa: por cada nuevo empleado habr� tres jubilados.Los datos los recoge EY en un informe interno al que ha tenido acceso EL MUNDO. Bajo el t�tulo Br�jula del talento senior, la firma de servicios de consultor�a ha puesto negro sobre blanco para sus socios el reto del envejecimiento y todas sus aristas. Y sit�a este fen�meno en un contexto de "replanteamiento y reforma de nuestro actual sistema de pensiones para orientarse hacia una prolongaci�n de la vida laboral" en el que "la edad efectiva de jubilaci�n se est� desplazando hacia los 65-67 a�os y cada vez hay m�s incentivos a su demora y mayores restricciones para la jubilaci�n anticipada".Con este escenario como tel�n de fondo, EY ha realizado una encuesta a una treintena de organizaciones con una amplia heterogeneidad en t�rminos de tama�o y sector, ya que la muestra abarca desde compa��as con 70.000 empleados hasta empresas con menos de 100 trabajadores en los �mbitos de banca y seguros, industria y manufactura, salud y farma y tecnolog�a y telecomunicaciones, as� como retail, energ�a y construcci�n. Y en relaci�n con la estructura demogr�fica de las empresas participantes, la edad media se sit�a en 44,51 a�os, con una mediana de 45 a�os, alineada con el perfil demogr�fico de la poblaci�n activa en Espa�a.El estudio revela que el 84% de las empresas espa�olas considera el envejecimiento de la plantilla como un riesgo organizativo. Sin embargo, esto no se traduce todav�a en decisiones estrat�gicas ni en modelos de gesti�n adaptados. Adem�s, la dependencia del talento senior es elevada: cerca de la mitad de las empresas indica que m�s del 40% de sus roles cr�ticos est� ocupado por profesionales de mayor edad, lo que incrementa los riesgos asociados a la p�rdida de conocimiento y capacidades clave.De media, el 36% de los puestos de relevancia dependen de trabajadores veteranos, un porcentaje que se dispara en sectores como la banca, donde roza el 42%. Hay que aclarar que el informe sit�a el umbral de edad senior entre los 50 y 55 a�os, aunque refleja cierto debate en el mercado sobre este nivel, ya que aunque la mayor�a de las organizaciones consideran que el trabajador pasa a ser senior a partir de los 50, una minor�a eleva la referencia hasta los 60 a�os."Un riesgo sist�mico"Con todo, la alta concentraci�n de talento senior en este tipo de posiciones subraya el elevado nivel de dependencia organizativa del conocimiento, la experiencia y las capacidades acumuladas en este colectivo. Y a la vez refuerza la necesidad de anticipar de forma estructurada los riesgos asociados a su eventual salida, especialmente en t�rminos de continuidad operativa y transferencia de conocimiento."El envejecimiento de la plantilla no es un conjunto de retos aislados, sino un riesgo sist�mico que ata�e a la estrategia, a la organizaci�n del trabajo, a la gesti�n de capacidades y a la experiencia del empleado. Su gesti�n debe integrase en la toma de decisiones estrat�gicas de las empresas para evitar riesgos y costes que afecten directamente a su competitividad", se�ala �lvaro Domenech, senior manager de EY People Advisory Services y coautor del informe.EY subraya que el envejecimiento coincide con una transformaci�n profunda del ciclo profesional hacia carreras m�s largas e incide en la necesidad de avanzar hacia modelos que combinen una mayor flexibilidad en las transiciones hacia la jubilaci�n, el redise�o de puestos y de condiciones laborales, el impulso de la previsi�n social empresarial, as� como hacia nuevas f�rmulas de vinculaci�n tras la vida laboral activa."La gesti�n del talento senior, el desarrollo de esquemas de jubilaci�n m�s flexibles y el impulso de la previsi�n social ser�n elementos clave para convertir el envejecimiento en una oportunidad para el crecimiento y la sostenibilidad del sistema. Para ello, es imprescindible una acci�n coordinada entre empresas e instituciones que permita adaptar el empleo, las transiciones y los modelos de protecci�n a la nueva realidad demogr�fica", concluye Olga Cecilia, socia responsable de Compensaci�n y Pensiones de EY People Advisory Services.










