0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl consejero delegado del Grupo Volkswagen, Oliver Blume, ha insistido este martes en Wolfsburgo, en su primera intervención ante los trabajadores desde que se conocieran los planes de recortes, en que el gigante alemán vive un momento de debilidad, reiterando su mensaje de las últimas semanas en el que ha llegado a hablar de situación “crítica”.Ante unos 10.000 trabajadores y entre algunos silbidos, Blume ha planteado que sus márgenes actuales, del 3,8%, “no son suficientes para financiar nuestro futuro”, ha advertido. Esto acerca los recortes de personal -se habla de al menos 100.000 salidas, aunque los sindicatos temen 140.000-, de producción y más medidas de eficiencia. Volkswagen ya había pactado 50.000 salidas, por lo que se plantean al menos 50.000 más. De estas, la mitad serían en Alemania, se ha señalado hoy.La empresa arrastra unos resultados a la baja entre altos costes laborales en Alemania, la fuerte competencia china, unas elevadas inversiones en electrificación o el golpe de los aranceles en EE.UU. Volkswagen apunta a desequilibrios de hasta el 30% en costes laborales en comparación a sus competidores. “Todos tienen que participar, es el mayor programa de transformación de nuestra historia”, ha añadido Blume. Los sindicatos temen 140.000 salidas si se cierran fábricasEl mandamás ha dado la cara ante miles de trabajadores por primera vez desde que surgieran los rumores de fuertes recortes, en el inicio de un tour por las plantas del grupo para explicar las posibles medidas. Sin hablar de cifras concretas, ha asegurado que se utilizarán salidas voluntarias “cuando sea posible”. Las palabras llegan con unos sindicatos indignados. Afean la falta de transparencia y los errores en la comunicación de las posibles salidas. Sobre la mesa está un plan de recorte de 100.000 puestos -la mitad ya acordados- que se conoció a través de la prensa alemana y del que faltan muchos detalles. Desde el comité de empresa se teme que la cifra escale hasta los 140.000 trabajadores si la compañía decide cerrar plantas, hasta cuatro como se ha llegado a rumorear: Zwickau, Emden, Hannover –todas ellas de Volkswagen– y Neckarsulm –de Audi–. Es algo que ha ido negando la dirección. “El cierre de plantas es el último y más costoso recurso”, ha señalado Blume ante los empleados. “Queremos crear unas perspectivas robustas para las plantas alemanas en los próximos 6 o 12 meses”, ha añadido.“Las fábricas son una parte integral”, ha planteado la presidenta del comité de empresa, Daniela Cavallo. La representante de los trabajadores apunta que la confianza en la cúpula del grupo y en Blume en particular “está dañada, pero no es irreparable”, según ha transmitido a los trabajadores antes de la reunión con Blume.Las medidas, pendientes de la junta de supervisiónEl consejero delegado y los sindicatos llevan meses de choque. El pasado julio se vieron en la junta de supervisión, órgano donde están presentes los accionistas y los sindicatos y se aprueban las grandes decisiones y ajustes. Dicho organismo tiene ahora una mayoría de representantes en contra de los ajustes, lo que frena las medidas laborales. Tras esta reunión, la empresa anunció que se plantea eliminar la mitad de su línea de modelos, un recorte de la capacidad productiva de un 10% y que las variedades ofertadas también se reducirán un 75%, todo dentro de una “nueva fase de transformación” para mejorar las cifras. Está previsto que el 4 de septiembre se vuelva a reunir la junta, señala Reuters.Hasta junio, Volkswagen ganó 3.103 millones de euros, un 31% menos por el hundimiento en el mercado chino. También reduce ventas en Europa y América.Redactor de la sección de economía de La Vanguardia desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal 'Bolsillo', sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.
Blume insiste en la debilidad de Volkswagen mientras los sindicatos temen 140.000 salidas
El consejero delegado se reúne con la plantilla y señala que los márgenes actuales son insuficientes para garantizar el futuro














