El director general de Volkswagen, Oliver Blume, se enfrenta a una nueva oposición a su plan de reestructuración en la cita del consejo de supervisión de la armadora que se celebrará la próxima semana, tras la presentación de dos propuestas rivales por parte de los representantes de los trabajadores y del gobierno regional, dijeron varias fuentes a Reuters.La noticia se conoció después de que Blume se dirigiera a más de 10 mil trabajadores en la sede central de Volkswagen en Wolfsburgo, la primera parada de una gira por las plantas alemanas esta semana para conseguir apoyo a un plan que implica recortes de empleo de gran alcance y posibles cierres de plantas, al que se opone rotundamente la plantilla, pero que cuenta con el respaldo de las familias propietarias del grupo.

El ejecutivo tendrá una segunda oportunidad para conseguir el apoyo necesario a sus recortes el 4 de septiembre, tras no haberlo logrado en la última reunión del consejo de supervisión celebrada en julio.En esta ocasión, los representantes de los trabajadores y el accionista mayoritario, el estado federado de Baja Sajonia, han elaborado propuestas alternativas de reestructuración para la fabricante de automóviles, según afirmaron tres personas familiarizadas con el asunto, lo que pone de manifiesto la profundidad del conflicto entre las partes interesadas respecto al alcance de la transformación de la empresa.Los portavoces del consejo de supervisión de Volkswagen, del comité de empresa y de Baja Sajonia se negaron a hacer comentarios.