EditorialEl Gobierno est� obligado a rendir cuentas por la ausencia de gesti�n pese a la gravedad de la crisis desatadaPedro S�nchez, durante su reuni�n con Juan Jes�s Vivas, presidente de Ceuta, el pasado 31 de julio.MUNDOActualizado Lunes,
agosto
22:49Audio generado con IAEn su �nica visita a Ceuta desde la avalancha del pasado 30 de julio, y aunque luego no ha vuelto a pronunciarse, Pedro S�nchez admiti� que estamos ante �un ataque a la integridad territorial�. Un hecho de este calado habr�a justificado una respuesta de Estado, desde la determinaci�n propia de una democracia como la espa�ola. En su defecto, lo m�nimo exigible al Gobierno es que se haga cargo de una vez de la situaci�n y restablezca ya la normalidad en Ceuta.El hecho ins�lito de que hayan tenido que pasar 26 d�as desde la avalancha para que los ministros respondan por su gesti�n en sede parlamentaria muestra una mezcla de opacidad y abandono institucional incompatibles con la magnitud de lo ocurrido en la ciudad aut�noma. Margarita Robles, el �nico miembro del Consejo de Ministros que ha se�alado a Rabat por su responsabilidad -por acci�n u omisi�n- en el uso de la presi�n migratoria, abre hoy en el Congreso la ronda de comparecencias de ocho ministros, incluidos del Interior y Exteriores, tras el veto a las peticiones procedentes del Senado. El origen de la entrada masiva de inmigrantes, la informaci�n previa de la que dispon�a la c�pula del Estado y el insuficiente dispositivo de la Guardia Civil son algunas de las cuestiones por las que el Ejecutivo debe rendir cuentas. Su obligaci�n es ofrecer a la ciudadan�a las explicaciones debidas por una ausencia de gesti�n y un abandono institucional inadmisibles teniendo en cuenta la gravedad de la situaci�n que atraviesa Ceuta y la crisis de seguridad, geopol�tica y de salud p�blica desatada.Tras casi un mes de vacaciones, el presidente re�ne hoy por primera vez desde el 30-J al Consejo de Seguridad Nacional y al Consejo de Ministros, que prev� articular un mando �nico alrededor del ministro de Pol�tica Territorial. Moncloa accede as� a una petici�n reiterada desde el primer momento por Juan Jes�s Vivas. Tal como revelamos hoy, durante su encuentro en la ciudad aut�noma, el presidente ofreci� al mandatario ceut� la posibilidad de una comparecencia conjunta, opci�n que este declin� por la posici�n refractaria de S�nchez a exigir responsabilidades a las autoridades marroqu�es. Adem�s, el presidente incumpli� el compromiso adquirido ante Vivas para mantener a Fernando Grande-Marlaska en la ciudad aut�noma �hasta que volviera la normalidad�, ya que el titular de Interior se fue un d�a y medio despu�s. No es serio que el Gobierno admita ahora la �importancia de la coordinaci�n� cuando eso es precisamente de lo que ha adolecido su actuaci�n.Todav�a quedan 8.000 migrantes en Ceuta, pero los polic�as no dan abasto para identificarlos. La situaci�n es tan an�mala que, tal como propone el PP, exige habilitar el triple turno para los funcionarios de Extranjer�a. Esta ca�tica sensaci�n es la que ahora trata de enmendar el Ejecutivo con el plan de apoyo econ�mico anunciado por Carlos Cuerpo o el env�o de 45.000 vacunas despu�s de que M�nica Garc�a negara la existencia de un �colapso sanitario�.La percepci�n de un Estado inhibido es consecuencia de un Gobierno desbordado y aferrado a una pol�tica de apaciguamiento que alimenta las sospechas sobre las servidumbres generadas con Marruecos.














