Pol�ticaLa corriente ReActiva dice que lo que est� haciendo el Gobierno es "gestionar la imagen en lugar del problema" y denuncia "presiones" a la militancia para que no cuestione lo ocurridoPedro S�nchez, el viernes en Ceuta.AFPActualizado Lunes,
agosto
12:03Audio generado con IALa corriente cr�tica del PSOE aglutinada bajo la marca ReActiva ha manifestado su profundo enfado por la forma en la que el Gobierno de Pedro S�nchez ha abordado la crisis abierta en Ceuta tras la llegada masiva de entre 50.000 y 60.000 personas -seg�n los datos del Ministerio del Interior- en cuesti�n de horas. "No compartimos el uso que la derecha hace de estas cr�ticas para pedir cierre y exclusi�n, pero tampoco podemos ignorar que, en lo esencial, apuntan a lo mismo que denunciamos: explicar tarde y culpar s�lo hacia fuera no es rendir cuentas, es gestionar la imagen en lugar del problema", subrayan en una carta enviada a los afiliados de su formaci�n en la que exigen informaci�n "real" de lo que ha sucedido. Adem�s, en la misiva argumentan que lo sucedido en la ciudad aut�noma espa�ola "no es un episodio aislado ni un problema que se resuelva en la coyuntura de un fin de semana" y que tiene "implicaciones" para la pol�tica migratoria y de asilo, los v�nculos con Marruecos, la financiaci�n los recursos de acogida e incluso para la credibilidad del partido en el que militan "como fuerza capaz de ofrecer, frente al populismo, un marco propio" basado en "seguridad con derechos y la gesti�n ordenada de fronteras": "Si no ocupa ese espacio con honestidad, otros lo ocupar�n con cinismo".A esto, a�aden, que la posici�n de Espa�a respecto al reino alau� "no puede seguir gestion�ndose a golpe de titular contradictorio". "No es de recibo que un d�a se hable de una relaci�n bilateral excelente y mod�lica, y al siguiente, cuando estalla una crisis como la de Ceuta, esa misma relaci�n se convierta de repente en la explicaci�n de todo lo que ha fallado. Esa falta de coherencia no es solo un problema de comunicaci�n: es la prueba de que no existe una relaci�n transparente y ordenada con Rabat, sujeta a criterios estables y conocidos, sino una relaci�n que se explica de una manera u otra seg�n convenga en cada momento", exponen. Y a�aden: "Conviene decirlo sin rodeos, porque tambi�n dentro de nuestras filas se ha instalado a veces la confusi�n: ser progresista no consiste en mirar hacia otro lado ante el descontrol de fronteras, ni en tratar cualquier menci�n a mejorar los controles como una concesi�n a la derecha. Al contrario. Una gesti�n ordenada, previsible y bien dotada de recursos de las llegadas es una condici�n para poder acoger con dignidad, y no su contrario (...). Progresismo y control migratorio no son t�rminos opuestos; lo opuesto al progresismo es la par�lisis que, por no querer parecer duros, nos vuelve incapaces de gestionar". Adem�s, desde ReActiva denuncian "la presi�n, directa o velada, desde ejecutivas regionales y locales" para que militantes socialistas que "estos d�as han expresado en redes sociales su preocupaci�n, sus dudas o sus cr�ticas" sobre c�mo se est� gestionando y explicando la crisis de Ceuta para que "borren publicaciones, rectifiquen su opini�n o, simplemente, callen". "Esto no es un detalle menor ni un problema de disciplina interna. Es exactamente el mismo mal que denunciamos en Ferraz: la sustituci�n del debate por el silencio y de la explicaci�n por la orden de callar", subrayan. Ante esta circunstancia, la corriente discrepante con la Ejecutiva de S�nchez encabezada por militantes de base -y apoyada en segundo plano por ex cargos socialistas arguye que una formaci�n democr�tica no puede pedir a sus afiliados que no expresen "lo que la propia direcci�n no se atreve a explicar en los �rganos internos". Tambi�n que "la discrepancia interna, expresada con respeto, no es deslealtad, sino la es la prueba de que el partido sigue vivo" y que "silenciarla no lo protege lo vac�a por dentro. No pedimos que se les d� la raz�n en el fondo del debate"Pedimos algo m�s b�sico y m�s urgente: que se les escuche, que cese de inmediato cualquier presi�n org�nica por el simple hecho de opinar, y que se acabe, de una vez, con la costumbre de tratar la cr�tica interna como un problema de imagen que hay que apagar en lugar de un s�ntoma que hay que atender", prosiguen. "A quienes hoy sufren esa presi�n: no est�n solos. Esta carta es una posici�n frontal contra el silencio del propio partido, que no da explicaciones y falta a la verdad cuando por fin habla, y contra el silencio que se impone a la militancia para que nadie hable de aquello de lo que no quieren que hablemos", concluye.












