En el pa�s de peor es posible, los sucesos del 30 de julio en Ceuta, y de los 27 d�as que han seguido, suponen m�s que la gran traca final de una era. La corrupci�n, el colapso en el Parlamento, el deterioro de los servicios p�blicos, la falta de horizonte para los j�venes, la politizaci�n de las instituciones, las cesiones al nacionalismo perif�rico, hasta los indultos m�s farragosos, son lacras que la memoria corta privatiza para S�nchez, pero habr�a que falsear mucho la historia para borrarlos, en diferente medida, del balance de Gonz�lez, Aznar, Rajoy o Zapatero. De hecho, Feij�o tendr�a que ser perfecto, o escandinavo, para que a la vuelta de cuatro a�os, o los que correspondan, nada de eso lo alcance. Y, como antesala, no es halag�e�o su discurrir con Ayuso, atrapada en un �tico todo el verano y salvada, en parte, por el desastre del Gobierno en Ceuta.Lo mejor que se puede decir de todos los presidentes democr�ticos es que tuvieron sucesor. Y as� ser� con S�nchez y que as� sea por siempre.Pero de lo que se trata es justo de S�nchez hoy, y de su singular trascendencia, con una nota de inicio y otra de despedida: aquella amnist�a y este 30-J ceut�. Si de la primera apenas queda el rastro de su aplicaci�n fallida/torpedeada -con Puigdemont a�n en Waterloo- de la segunda queda todo un mundo por delante.Ceuta/Marruecos ser� la primera carpeta y potencialmente la m�s desestabilizadora para Feij�o, pues es principio de toda naci�n su integridad territorial. Como avance del futuro, lo sucedido en estos 27 d�as. Ning�n sobresalto del infinito de esc�ndalos de estos ocho a�os ha descolocado m�s a Moncloa ni comprometido m�s el ma�ana de la oposici�n. La crisis de Ceuta, adem�s, deja en cueros al espionaje espa�ol, redobla el choque con Europa y ensancha la brecha entre S�nchez y Felipe VI. Tocados y erosionados Gobierno, PP, Servicios de Inteligencia, UE y Casa Real. �Qu� m�s se puede pedir?De todos los S�nchez que Espa�a conoci�, ha descubierto ahora al pol�tico de madriguera. Aunque llegase tarde al Covid y tuviese responsabilidad en el apag�n, la gesti�n de la dana o las miles de hect�reas que arden, activaba en horas centros de crisis y esbozaba planes econ�micos. Poco importaba si se cumpl�an luego, pero su presencia nunca se diluy� como en este agosto.S�lo una vez pis� Ceuta en 27 d�as, y sentenci� de una manera que la derecha ha hecho tan suya que le pide que la repita: �Un ataque a la integridad territorial�. El presidente no ha vuelto ni a hablar, lo que obliga a cuestionarse si la par�lisis es deliberada, si esconde algo a�n oculto o si trata de una concesi�n m�s, otra, a Rabat.La crisis se desat� el d�a aquel en que Marruecos celebra su fiesta del trono para gloria mayor de Mohamed VI. Ante la c�pula alau� en Madrid estaban anunciados Gonz�lez y los ministros Marlaska, Elma Saiz y Planas. El primero y el �ltimo concurrieron, pese al asalto a Ceuta con la gendarmer�a marroqu� sesteando. Saiz se borr� de aquella fiesta y ha sido la presencia m�s estable en Ceuta; Marlaska fue el primero que acudi�, junto a S�nchez.Los otros ministros imprescindibles, si de un ataque a la integridad nacional se trataba, Albares y Robles, no llegaron hasta la tercera semana, con discursos divergentes. El ministro de Exteriores, desde la pleites�a a Marruecos; la titular de Defensa, vehemente en la reivindicaci�n de las �espa�ol�simas� Ceuta y Melilla. M�nica Garc�a, desde esa otra mitad moribunda del Gobierno, lleg� el 16 de agosto. Y en lugar de centrarse en calmar la tensi�n sanitaria, prefiri� lanzarle dardos a Vivas, el hombre solo que sostuvo la bandera espa�ola todo este mes.En alg�n momento, acudi� Torres a Ceuta. Desde hoy es -27 d�as tarde- coordinador de los Ministerios implicados. Torres ha sustituido a S�nchez incluso en la cita oficial para ver el eclipse. Porque el presidente decidi� desaparecer. Si no vuelve ya mismo a Ceuta, s�lo cabr� concluir que la distancia es otra evidencia del chantaje de Marruecos, la variable constante en d�cadas, sea quien sea el inquilino de Moncloa.En las horas posteriores al 30-J, los analistas aventuraban motivos bajo la dejaci�n marroqu� en la avalancha. La visita de S�nchez a Argelia, la nacionalidad otorgada a saharauis, la regularizaci�n, la pugna por albergar la final del Mundial... Pasados 27 d�as, sin que ninguna de esas hip�tesis se haya desmentido como causa de una relajaci�n �que se les fue de las manos�, ha emergido una posibilidad mayor. Si Franco en su ocaso tuvo una Marcha Verde para ocupar ilegalmente el S�hara, el S�nchez claudicante ha tenido su 30-J.El pa�s vecino, el vecino hostil, ha permitido la vuelta de la mayor�a de los 80.000 migrantes para recuperar la bula de Europa, para que no crezca la bicha de que Rabat usa a los migrantes en una guerra h�brida como Bielorrusia en Polonia.Pero, al tiempo, Marruecos ha aprovechado esta crisis para fijar en la agenda su reivindicaci�n sobre dos ciudades espa�olas que entiende ocupadas, mientras juguetea con el Gobierno. Pide la vuelta de los menores sabiendo que la legislaci�n lo impide; cierran el paso a los f�retros de los que lanz� a la muerte; culpa a Espa�a de no localizar a los familiares de los fallecidos... Y no pide el regreso de los mayores de edad que a�n deambulan al otro lado de su frontera, cuya repatriaci�n es algo menos ilegal. La tensi�n al otro lado del Tarajal, en un nivel que no les comprometa, es su mejor inversi�n.Tras un mes, Rabat no dio una explicaci�n sobre las fallas en su Seguridad -remunerada desde la UE-. Marruecos auspici� una marea que se convirti� en exitoso simulacro de invasi�n, con marcha atr�s y hasta la pr�xima. Dec�a ayer Vivas aqu�: ��Qui�n nos asegura que ma�ana no van a meter a 200.000 y se llevan Ceuta por delante?�. Permiti� la invasi�n con la misma desverg�enza que mostr� para impedir la reedici�n el 15 de agosto, es decir, para no perder la consideraci�n de fiable ante Bruselas. Ese 15-A no destacaban los marroqu�es entre los asaltantes, inmensa mayor�a el 30-J. S�lo Marruecos gana, un mil�metro cada d�a de 50 a�os, contra Espa�a, donde la crisis s�lo deja malos augurios.La UE ha descubierto que Ceuta est� en �frica, y no parece la mejor novedad. La desmesura de Meloni y otros al pensar que esos miles que entraban se diseminar�a pronto por Europa se atemper� al saber que todos los migrantes de Ceuta tendr�an que pasar un nuevo filtro para llegar a la Pen�nsula, a Europa. As�, Ceuta, en el imaginario de tanto l�der ultra-excitado, se ha convertido en una Albania. Los migrantes de Ceuta son un problema en otro continente.El frenes� de agosto dio para una ruptura hist�rica entre Espa�a e Italia y, en paralelo, S�nchez asisti� a un aislamiento tan masivo (22 pa�ses contra la regularizaci�n) que resulta intolerable para, o desnuda a, quien necesita de la polarizaci�n para sobrevivir en su cuenta atr�s.Dos notas redondean el retablo:1. Zarzuela. La insistencia de Vivas en que Felipe VI quer�a visitar Ceuta fue una deslealtad que no cabe cargar al presidente de la ciudad aut�noma, un ventr�locuo propicio tras verse con el Rey. Luego supimos que un ministro le hab�a, supuestamente, pedido a Felipe VI que llamase a Mohamed VI para darle �gracias� por la �ayuda� en las repatriaciones. Y luego pareci� la propia Zarzuela desmentir lo previo. Un enredo sin clarificar que n�tidamente agrava la distancia entre la Jefatura del Estado y la Presidencia del Gobierno.2. G�nova. Tantas veces se le afe� a Feij�o no hacerse entender que debe elogiarse su valent�a contra los �chantajes� de Marruecos y su promesa de que Ceuta y Melilla �no est�n en venta�, �desde hace siglos�.Esas palabras le atan desde el primer d�a de Gobierno. Pero son tambi�n esperanza, las que corresponde de una democracia, en pugna desigual con una autocracia, a la que convendr�a empezar a llamar por su nombre y responder como es preciso el d�a despu�s de la tempestad.