La crisis humanitaria provocada por la entrada de decenas de miles de personas desde Marruecos a Ceuta ha avivado el discurso racista y xenófobo de las derechas españolas, que compiten en soflamas que no distinguen edad, condiciones ni procedencia. PP y Vox han abundado desde el primer momento en mensajes deshumanizadores y en señalar a los migrantes como portadores de enfermedades, ladrones, invasores y violadores. Empujan también para que el Gobierno incumpla la ley con la “deportación” de los menores, mientras se oponen a acoger en las comunidades que gobiernan a 500 niñas que entraron solas en España.
“La inseguridad, el temor y el hartazgo de la ciudadanía es visible en cada rincón de esta ciudad”. “Miles de personas están vagando sin ninguna expectativa”. “Son los ingredientes adecuados para un problema serio de seguridad”. “Puede desembocar en graves incidentes”. “Tuberculosis, sarna y enfermedades infectocontagiosas”. “Ni mayores ni menores. Han de regresar todos. Y cuando digo todos, son todos”.
Son solo algunas de las frases pronunciadas por Alberto Núñez Feijóo durante su visita a Ceuta el pasado miércoles, pese a que los y las expertas sostienen que “los migrantes no traen enfermedades” sino que “las contraen por las malas condiciones en las que están” y recuerdan la flagrante ilegalidad que supondría devolver en bloque a los menores.










