La acogida de los menores que accedieron irregularmente a Ceuta a finales de la semana pasada, que superan la capacidad de las instalaciones de la ciudad, amenaza con provocar un choque institucional de primer orden entre el Gobierno y las comunidades autónomas que preside el PP (11, además de Melilla y la propia Ceuta). A pesar de que el propio presidente ceutí, el popular Juan Jesús Vivas, ha pedido que se aceleren los trámites para descongestionar su sistema de acogida trasladando menores a otras comunidades, el secretario general de los populares, Miguel Tellado, dio este martes un portazo a esa posibilidad y exigió que todos los migrantes, niños y adolescentes incluidos, “vuelvan por donde han venido”.
El PP ya rechazó apoyar el año pasado la reforma de la Ley de Extranjería que planteó el Gobierno para, precisamente, que las comunidades estuvieran obligadas a aceptar el reparto de menores cuando una autonomía con sus servicios de acogida sobrepasados solicitara ayuda de otros territorios. Esa reforma, no obstante, terminó saliendo adelante con el voto clave de Junts. De ahí que en esta ocasión, sabedor de que las comunidades ya no tienen la opción de rechazar la acogida de una parte de los menores que ahora mismo están en Ceuta, Tellado haya tratado de cambiar el marco y este martes asegurase que la declarada la semana pasada no es una crisis migratoria, sino de “seguridad nacional”.











