La crisis humanitaria desatada en Ceuta a cuenta de la entrada de 82.000 personas desde Marruecos, y la permanencia de miles de ellas en la ciudad autónoma, se ha convertido en otro elemento que la oposición está aprovechando para atacar al Gobierno. Pese a denunciar una “invasión” y una quiebra de la “integridad territorial” de España, PP y Vox han optado por señalar la responsabilidad casi exclusiva del Ejecutivo español en lo ocurrido los pasados 30 y 31 de julio en la frontera con Marruecos, a quien exigen muchas menos explicaciones. Y han decidido no ofrecer ninguna colaboración de sus propios gobiernos para aligerar la “presión” que vive Ceuta y que denuncia el propio partido de Alberto Núñez Feijóo.
El PP ha activado esta semana una ofensiva total contra el Gobierno. El propio Feijóo ha suspendido sus vacaciones para viajar a Ceuta y comparecer junto al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. Ante los periodistas, el líder de la oposición aseguró que el Ejecutivo “no estuvo a la altura” antes, durante ni después de la invasión. “La situación no está normalizada”, dijo Feijóo, quien denunció que “sigue sin ordenarse el retorno de todas las personas que invadieron y permanecen” en Ceuta. “El Gobierno no entiende que hay una situación excepcional y que han de aplicarse medidas excepcionales”, apuntó.










