La fiesta privada ambientada en el Antiguo Egipto ha desatado una ola de indignación en la ciudadanía ibicenca, debido a la celebración de un evento premium con 350 invitados en la cantera de Can Coix, un enclave natural de Eivissa ubicado junto a una zona protegida. Si en un primer momento las críticas se centraron en los posibles problemas en torno al ruido, el caos circulatorio y los riesgos de incendio, en los siguientes días la polémica se ha desatado por la instalación de un lago artificial que necesitó de entre 60 y 170 toneladas de agua.

En torno a una estética inspirada en el Antiguo Egipto, figuras como la reina Nefertiti -que gobernó uno de los periodos más ricos de la dinastía de los faraones- y Cleopatra fueron utilizadas para alimentar a través de las redes sociales una juerga bajo un halo de secretismo.

El escenario diseñado por la firma estadounidense Van Wyck & Van Wyck, que no ha contestado a las preguntas de elDiario.es, contempló pirámides, esfinges, torres de luces y música electrónica para desplegar un evento de lujo al que solo se pudo acceder mediante una exclusiva guestlist, como detallaron a elDiario.es trabajadores, completamente vestidos de negro, cuando la fiesta estaba a punto de dar comienzo.