“En los meses de julio y agosto, el precio del camión cisterna pasa de 100 a 160 euros debido al aumento de la demanda de agua por parte de estas villas y mansiones de lujo”. Es el testimonio de una vecina de una zona costera de Sant Josep (Eivissa), entre es Jondal y ses Salines, que refleja un descontento cada vez mayor entre la población residente: el derroche y consumo desmesurado de agua por parte de algunas villas y mansiones de lujo, en ocasiones destinadas al alquiler turístico.

Esta vecina sostiene que en su familia son cuatro (ella, su pareja y sus dos hijos) que gastan un camión cisterna al mes, mientras ven entrar uno o dos de estos camiones cada día, en los meses de temporada alta, en las mencionadas villas. “Hay que exigir limitaciones en los consumos”, afirma. “Hemos pedido [a las administraciones competentes] restricciones en los camiones cisterna que se puedan llevar a una casa”, asegura Hazel Morgan, presidenta de Amics de la Terra, que añade que ha llegado a comprobar la entrada de hasta diez camiones en algunas de estas villas.

En una de estas mansiones se observa una hilera de palmeras del género Washingtonia, originarias de zonas áridas y subtropicales del suroeste de Estados Unidos, así como del noroeste de México. Aunque pueda sobrevivir con poca agua, puede necesitar un riego moderado para mantener un crecimiento rápido y tener un aspecto más frondoso. Todavía no ha empezado la temporada alta y la vecina afectada lamenta que este martes por la mañana han vuelto a entrar camiones cisterna en la villa.