El eclipse solar que tendrá lugar el próximo 12 de agosto ha revolucionado -aún más- el ya explotado sector turístico de Balears. Los precios de alojamientos y experiencias vinculadas al fenómeno astronómico [y que se venden como “irrepetibles”] se han disparado en esas fechas en las que el Consell d'Eivissa prevé que se dé un pico de visitantes significativo. En pleno apogeo de la temporada, en un lugar presuntamente magnético -para algunos espiritualmente- como Eivissa, el abanico de negocio es muy amplio.
Está previsto, para esa misma tarde del eclipse, que alrededor de 5.000 personas sucumban en la playa de s’Arenal de Sant Antoni a “una de las mejores fiestas de la historia de la isla”, según uno de sus promotores que inició, juntos a varios socios residentes, un proyecto con “mucha ilusión” hace un par de años. Todo esto, con el beneplácito -y los permisos necesarios- por parte del Ayuntamiento de Sant Antoni y frente a las quejas de grupos y entidades ecologistas como Salvem Sa Badia, cuya lucha consiste en proteger los ecosistemas de la bahía que alberga la playa urbana.
De momento, se está esperando el permiso de Costas para ceder el espacio, han informado desde el Consistorio a elDiario.es. Aun así, desde hace aproximadamente un mes se empezaron a vender entradas por el precio de 40 euros y, una vez agotadas, se pasó a poner a la venta tickets ligeramente más caros: 45 euros (hay otros por 35 euros que obligan a entrar a determinada hora límite). Este diario ha consultado con la Demarcación la solicitud de permisos sin haber obtenido respuesta del organismo en el momento en que se publica este reportaje.














