Baleares será uno de los miradores privilegiados desde el que contemplar el gran eclipse total de sol que se producirá el próximo 12 de agosto y la coincidencia de un fenómeno singular de esta naturaleza con unas islas llenas hasta la bandera de residentes y turistas ha hecho que el fenómeno astronómico sea, al mismo tiempo, un reto logístico, turístico y demográfico de primer orden. Lo que durante apenas unos minutos oscurecerá el cielo amenaza con provocar durante varios días un fenómeno mucho más duradero: una afluencia extraordinaria de visitantes que puede llevar al archipiélago a soportar la mayor presión humana de su historia.La preocupación no es casual. Baleares ya sabe lo que supone convivir con cifras récord de población. El 7 de agosto de 2024 las islas alcanzaron el máximo histórico de presión humana registrado hasta la fecha. Es el índice que mide el número de personas que están de forma simultánea en las islas. Ese día había 2.079.541 personas entre residentes y turistas, un 68,8% más que la población oficial. Nunca antes, desde que existen registros, había habido tanta gente a la vez en las islas. Y precisamente sobre ese escenario se proyecta ahora el eclipse.Estarellas: “Si la gente lo puede ver desde la terraza de su casa, les pedimos que no se muevan”La diferencia es que aquella cifra fue consecuencia del pico de la temporada turística. El eclipse, en cambio, añade un poderoso factor de atracción internacional capaz de concentrar miles de desplazamientos adicionales en un corto espacio de tiempo. Astrónomos aficionados, fotógrafos, científicos y turistas ya organizan viajes con meses de antelación para contemplar uno de los fenómenos naturales más espectaculares que podrán verse en Europa.En el Govern balear llevan seis meses trabajando para controlar todo el operativo. La vicepresidenta balear, Antònia Maria Estarellas, explica que se ha creado una comisión propia, espejo de la comisión que ha puesto en marcha el Gobierno, en la que se coordinan las actuaciones el Govern, la Delegación del Gobierno, los consells y los ayuntamientos. El Ejecutivo trabaja sobre varios frentes a la vez, con subcomisiones de seguridad, movilidad, emergencias sanitarias, información a la ciudadanía y protección civil.El dispositivo se proyecta sobre un precedente: el 7 de agosto de 2024, con dos millones de personasUno de los aspectos que más preocupa es evitar que miles de personas se concentren simultáneamente en los mismos puntos de observación. El Govern trabaja en habilitar zonas seguras desde los que seguir el eclipse y distribuir mejor los flujos de visitantes, por eso ha pedido a los ayuntamientos que faciliten un listado de zonas en cada uno de sus municipios desde donde poder reunirse. Ya hay unas 30. La imagen que quiere evitar el ejecutivo balear es la de carreteras saturadas en las horas previas al eclipse, aparcamientos completos y miradores naturales convertidos en improvisados anfiteatros desde los que contemplar el cielo.Lee tambiénUn punto crítico en Mallorca es la Serra de Tramuntana, el mejor balcón desde el que contemplar el fenómeno ya que permitirá ver el eclipse con el mar como horizonte. Se trata de una zona de montañas con carreteras angostas que se colapsan a diario sin que un fenómeno extraordinario añada más presión. El diputado de Més Lluís Apesteguia, ex alcalde de Deià, uno de los municipios de la zona, ha pedido que se cierren los accesos a la Serra para evitar el colapso, algo que se descarta desde el Govern. En cualquier caso, la vicepresidenta confirma que sí se prevé impedir el acceso en coche a calas especialmente transitadas para evitar problemas.Preocupa que miles de personas se concentren en los mismos puntos de observación y el riesgo de incendiosPara evitar al máximo los traslados, el Govern ha creado una aplicación para que los ciudadanos pueden comprobar si el eclipse será visible desde cada punto de la isla. “Si la gente lo puede ver desde la terraza de su casa, les pedimos que no se muevan”, señala Estarellas. Recuerda que esas fechas son críticas por otro riesgo, el de incendios, por lo que pide la máxima atención los ciudadanos. Varios ayuntamientos trabajan en la instalación de pantallas gigantes en los municipios para que, en zonas de baja visibilidad, la gente se concentre en las plazas y no suba a las montañas o acantilados de las islas.Lee tambiénLa locura por ver el eclipse en esta zona privilegiada comenzó a detectarse hace dos años, cuando el sector turístico recibió las primeras reservas en hoteles de las zonas con mejor visibilidad frente al mar, pero esa locura inicial se ha mitigado, entre otras cosas porque la planta hotelera no da más de sí en una época en que todos los años cuelga el cartel de “completo”. Un portavoz de la Federación Hotelera de Mallorca confirma ese interés prematuro por viajar a Baleares, pero precisa ahora mismo la situación es similar a la de cualquier otra temporada de verano.Un punto crítico en Mallorca es la Serra de Tramuntana, una de zona de montañas con carreteras angostasEn cualquier caso, los hoteleros también están en la comisión de coordinación para tratar de contener al máximo los problemas de movilidad. En aquellos establecimientos donde ya se sabe que el eclipse será visible desde la zona turística, se están preparando eventos centrados en este fenómeno para que los clientes no tengan que desplazarse. El Govern prepara además folletos informativos en varios idiomas que se entregarán en hoteles y oficinas de alquiler de vehículos en los que se aconsejará limitar los desplazamientosEl lujo de ver el fenómeno desde un barcoLas primeras reservas de turistas para estar en Baleares el próximo 12 de agosto se produjeron hace dos años en establecimientos de lujo situados en la zona de la Serra de Tramuntana, en los hoteles de primer nivel situados en los municipios de Andratx, Banyalbufar, Valldemossa, Deià y Sóller, pero algunos empresarios también quieren aprovechar el tirón del eclipse y se ofrecen excursiones desde Palma para ver el fenómeno en barco a 240 euros por persona. Las previsiones apuntan a que muchos propietarios de embarcaciones aprovechen y salgan al mar a ver cómo desaparece el sol tras la luna, lo que también ha obligado a establecer un protocolo de seguridad especial con Salvamento Marítimo para evitar problemas marítimos. Uno de los temores es que ese día no solo salgan al mar los residentes con sus barcas y los turistas con los yates con los que visitan Baleares, sino que también haya una avalancha de alquiler de embarcaciones por parte de visitantes con ganas de disfrutar de las vistas desde el yate, lo que complicará aún más las actuaciones y sesiones más el servicio en caso de que haya algún problema sobrevenido.Todas estas circunstancias han hecho que, para Baleares, el eclipse no se ve únicamente como un fenómeno astronómico de primer orden o un atractivo turístico más, sino que vuelve a ser una auténtica prueba de resistencia para unas islas acostumbradas a gestionar grandes volúmenes de visitantes, pero no un acontecimiento de estas características. Si el 7 de agosto de 2024 Baleares ya batió todos los registros al reunir a más de dos millones de personas en un solo día, el eclipse introduce un elemento imprevisible capaz de volver a tensionar ese techo demográfico y batir un nuevo récord de presión humana.Durante unos minutos el sol desaparecerá tras la luna, pero el verdadero desafío para Baleares comenzará muchas horas antes y terminará bastante después: gestionar la llegada de miles de personas más a un territorio que ya conoce mejor que nadie lo que significa vivir al límite de su capacidad.
La locura por el eclipse pone a Baleares frente a su mayor prueba de saturación
El Govern de Prohens prepara un dispositivo inédito para evitar colapsos y accidentes
El eclipse del 12 de agosto podría traer 2M+ visitantes a Baleares, superando el récord de agosto 2024. El gobierno orquesta gestión logística multi-sector con app de distribución para evitar colapsos en infraestructura.











