El próximo 12 de agosto tendrá lugar un eclipse solar, un fenómeno excepcional -el último fue en 1905 y el próximo se prevé de aquí a 150 años- que se podrá ver en su total esplendor en el sur y parte del oeste de Cataluña y que atrae a miles y miles de personas. Teniendo en cuenta que el evento se produce en plenas vacaciones de verano, la Generalitat calcula que unas 50.000 se desplazarán por todo este territorio, lo que comporta todo un reto a nivel de seguridad, movilidad, sanitario y medioambiental. El Govern ha presentado este viernes el dispositivo de seguridad en el que se activarán 700 efectivos de los Mossos y se reforzarán unidades como el 112, Protección Civil o los Agentes rurales. La coordinación del Govern de cara al eclipse se inició en mayo de 2025 con la creación de una comisión interdepartamental. Una de las primeras acciones fue inspeccionar el territorio para localizar los puntos ideales de observación. Se tuvieron en cuenta aspectos como que fueran lugares donde la fase total durara más de un minuto, ubicados en poblaciones de más de 3.000 habitantes, con acceso a grandes vías y con lugares capaces de acoger un gran volumen de personas, pero también eliminando lugares con riesgo químico o de inundaciones. A partir de estos requisitos se han seleccionado 23 puntos oficiales de observación en 18 municipios, aunque también hay detectados 60 municipios más que han habilitado espacios, pero no se consideran puntos oficiales porque no cumplen algunos de los condicionantes anteriores. Las administraciones implicadas han trabajado porque en estos puntos se organicen actividades y habiliten servicios, ya que se espera que las personas lleguen con mucha antelación. Y para evitar que se marchen todas a la vez, algunos municipios han previsto conciertos o se invita a la observación de las Perseidas, que serán visibles esa fecha. El reto de tráfico: preservar la AP-7“Si lo puedes ver desde casa, no hace falta que te muevas. Y si hay que desplazarse, hazlo a pie o en transporte público”, ha invitado Ramon Lamiel, director del Servei Català del Trànsit. Lamiel ha admitido que preocupa principal la autopista AP-7, ya habitualmente colapsada en agosto y en la zona del Ebro, cuando pierde un carril. Con el objetivo de “preservar la AP-7” y evitar colapsarla, está previsto que las principales vías estén señaladas hacia los diferentes puntos de observación, de manera que se indicará que, para ir a Lleida, se use la A-2 y la C-25, o la AP-2 para ir a Valls. Asimismo, en la AP-7 habrá patrullas dinámicas para evitar que la gente se pare en la vía para ver el eclipse. Asimismo, habrá restricciones de camiones desde las 14 a las 24 horas, pero en los próximos días se concretará el tramo concreto. Tráfico también ha explicado que “se han dedicado muchos esfuerzos” en la Tierras del Ebro, porque “es donde puede haber más problemática”, ya que es un buen lugar para ver el eclipse, pero las vías de acceso tienen menos capacidad, de manera que habrá controles de tráfico constantes. Lamiel ha detallado que la vía, en este punto, tiene una capacidad de 3.000 vehículos y un día de agosto por la tarde funciona a la mitad de su capacidad. Con todo, Lamiel ha asegurado que en los últimos 15 días han visitado todos los puntos de observación oficiales y han comprobado que “todos están preparados”. “Aunque no nos hemos enfrentado a un fenómeno como este, lo tenemos todo preparado”, ha rematado. Un evento seguroLos Mossos d’Esquadra se han marcado como tarea principal garantizar la seguridad ciudadana y evitar delitos, algo habitual en grandes aglomeraciones, además de garantizar la movilidad de personas y de los equipos de emergencias, así como coordinar los diferentes cuerpos. La comisaria Alicia Moriana ha explicado que el dispositivo policial cuenta con tres fases: una de prealerta (del 8 al 11 de agosto) para controlar que los puntos de observación estén en condiciones óptimas; la de alerta máxima (el 12), asegurando que todo transcurra sin incidentes; y la fase poseclipse para garantizar un regreso seguro.Para todo ello, los Mossos activarán la tarde del 12 un dispositivo formado por un total de 700 efectivos, entre patrullas ordinarias de agentes, tanto uniformadas como de paisano, así como unidades de medioambiente, tráfico, antidisturbios, drones, helicópteros y unidades acuáticas.Desde Protección Civil también aseguran que tienen a punto sus diferentes planes de actuación. “No hemos creado un dispositivo especial para el eclipse, sino que aprovechamos los planes ya existentes para situaciones parecidas”, ha asegurado Sergio Delgado, subdirector de Programas de Protección Civil. Desde este cuerpo apuntan que tendrán un ojo fijado en zonas de riesgo por incendios o tormentas de verano y se pide a los ciudadanos que estén atentos ante los mensajes de alerta que se envíen desde Protección Civil.Por su parte, el teléfono de emergencia 112 también se reforzará. La directora de operaciones, Natàlia Clop, ha explicado que en un 12 de agosto normal se reciben entre 11 y 12.000 llamadas, pero el día del eclipse se prevé un aumento de hasta del 15%, así que el número de gestores se incrementará en este porcentaje, pasando de los 40-45 hasta las 59 personas de atención. Proteger la salud visualEn materia de salud, las autoridades alertan de los “daños irreversibles” que supone mirar el sol directamente y asegura que el uso de gafas homologadas es obligatorio. “Mirar el sol directamente puede provocar lesiones oculares irreversibles, ya que la radiación del sol afecta a la retina, apareciendo la retinopatía solar, que se manifiesta en la incapacidad de enfocar o de manchas en el campo visual”, ha advertido Teresa Hernández, jefa de Estrategia de Salud Pública. Hernández ha explicado que el problema es especialmente grave durante el eclipse porque, en un momento que baja la luz, la retina se abre. Para realizar una observación segura del fenómeno, Salud recuerda que se deben usar gafas homologadas y certificadas con la norma ISO 12312-2 durante todo el tiempo que dure el fenómeno. “No vale cualquier gafa, porque las homologadas llevan un filtro solar que nos protegen”, ha apuntado Hernández. De hecho, el Govern distribuirá, de forma gratuita, 150.000 gafas homologadas en los puntos oficiales de observación a través de los ayuntamientos. Hernández ha añadido que tampoco valen objetos como radiografías o negativos de foto, ni tampoco a través de móviles, cámaras de foto o prismáticos. En cambio, sí se recomienda métodos indirectos de observación, proyectando la imagen del sol sobre una superficie. Además de la salud visual, y teniendo en cuenta que las personas pueden pasar horas en los puntos de observación, desde Salud recuerdan que deben protegerse del sol y el calor, hidratarse y evitar picadas de insectos y garrapatas. El momento de la cienciaAdemás de los retos en materia de seguridad, el eclipse supone un fenómeno único para el Departamento de Investigación. “Es una gran oportunidad, no solo para observar el fenómeno, sino para realizar divulgación científica y acercarla a la ciudadanía”, ha apuntado la consejera Núria Montserrat. Desde hace meses, el Govern ha impulsado la campaña Cataluña mira al cielo para organizar toda una serie de actividades de divulgación científica, recogidas en el portal web habilitado para la ocasión. Paralelamente, el Departamento de Investigación ha impulsado sesiones de divulgación del fenómeno en escuelas, prisiones y casales de verano. La web también recoge las actividades programadas por los diferentes municipios.