España se prepara para vivir el próximo 12 de agosto uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de las últimas décadas. Será el primer eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica en más de un siglo y, según el astrofísico y divulgador científico Joan Anton Català, quienes tengan la oportunidad de contemplarlo desde la franja de totalidad vivirán una experiencia difícil de comparar con cualquier otro fenómeno natural. “No hay nada similar a un eclipse total. Un parcial no se parece en nada. Incluso un eclipse del 99% sigue sin tener nada que ver con uno total”, afirma.Català explica que, poco después de las ocho y media de la tarde, el cielo se transformará por completo en aquellas zonas donde la Luna ocultará totalmente al Sol. “Se hace de noche. Es una noche especial; aparecen las estrellas, veremos brillar intensamente Venus, bajará la temperatura y hasta los pájaros dejarán de cantar”, describe. A ese cambio de la naturaleza se suma la reacción de quienes lo observan. “Las personas nos emocionamos muchísimo. No creemos lo que estamos viendo. Muchos acabamos con lágrimas en los ojos”, asegura. No es casual, añade, que quienes presencian un eclipse total “queden enganchados para buscar el siguiente”.Cada año hay personas que pierden la vista por observar eclipses de manera incorrecta”Joan Anton CatalàAstrofísico y divulgador científicoSin embargo, el momento más esperado será también el más breve. La totalidad apenas durará entre unos segundos y un minuto y medio, dependiendo del lugar desde el que se observe. Y será precisamente entonces cuando pueda hacerse algo que el resto del tiempo está terminantemente prohibido. “Solo nos podremos sacar las gafas durante esos efímeros momentos de la totalidad”, recuerda el divulgador. Durante toda la fase parcial, insiste, será imprescindible utilizar gafas homologadas, ya que mirar directamente al Sol puede provocar lesiones irreversibles en la retina. “Cada año hay personas que pierden la vista por observar eclipses de manera incorrecta”, advierte.El experto también recomienda planificar con tiempo el desplazamiento. El Gobierno prevé la llegada de millones de visitantes adicionales coincidiendo con el eclipse y Català anticipa importantes problemas de movilidad. “Hay que decidir con antelación dónde queremos verlo, reservar alojamiento y evitar regresar esa misma noche porque las carreteras estarán colapsadas”, aconseja. A cambio, quienes permanezcan en la zona podrán disfrutar de un segundo espectáculo astronómico: la lluvia de estrellas de las Perseidas, que alcanzará su máximo esa misma noche y podrá contemplarse en condiciones ideales gracias a la ausencia de la Luna.Hay que decidir con antelación dónde queremos verlo, reservar alojamiento y evitar regresar esa misma noche porque las carreteras estarán colapsadas”Joan Anton CatalàAstrofísic y divulgador científicoPara quienes duden entre desplazarse hasta la franja de totalidad o conformarse con un eclipse parcial, Català lanza un mensaje claro: “Se dice coloquialmente que un 99% de parcial es un cero de totalidad. Y es cierto”. Una diferencia que, aunque pueda parecer mínima sobre el papel, cambia por completo la experiencia. “Es una decisión personal”, concluye, “pero quien vea un eclipse total entenderá por qué muchos dedicamos la vida a perseguirlos”.Martí Paola Balbastre es periodista y presentador del programa Claves del día de La Vanguardia, un espacio informativo que analiza la actualidad con rigor y perspectiva crítica