El próximo 12 de agosto, durante un minuto y medio, el día se convertirá en noche en una franja de la península Ibérica. EFE/Nicolas Aguilera
Lourdes Sarsa |
Zaragoza (EFE).- El próximo 12 de agosto, durante un minuto y medio, el día se convertirá en noche en una franja de la península Ibérica: un eclipse total de sol trascenderá lo astronómico para convertirse en un acontecimiento social y una vivencia colectiva que «merecerá la pena» y que millones de personas podrán compartir simplemente situándose en el lugar adecuado.
Vivirlo con seguridad exige preparación e información rigurosa y, en ese proceso, juegan un papel clave los medios de comunicación, que no sólo deben explicar el fenómeno y difundir las recomendaciones oficiales, sino hacer «proselitismo» y animar a la ciudadanía a no perdérselo, según asevera en una entrevista con EFE el astrofísico y divulgador científico Javier Armentia.
Desde el ámbito institucional, la directora de Cultura Científica de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), Rosa Capeáns, coincide en esa responsabilidad compartida. La organización del denominado ‘trío de eclipses’ —dos totales, en 2026 y 2027, y uno anular en 2028— combina, explica a EFE, «ilusión, pero también responsabilidad y, sobre todo, mucha coordinación».






