"Desde lo sucedido en la Isla del Perejil, Marruecos utiliza a sus ciudadanos como moneda de cambio con el gobierno espa�ol en las fronteras de Ceuta y Melilla". Quien habla no es un analista de un think tank de Washington ni un diplom�tico. Es Marcus, nombre ficticio para mantener el anonimato, un Fire Controlman de la Armada de Estados Unidos destinado en la Base Naval de Rota, la mayor concentraci�n de poder militar norteamericano en el sur de Europa.En uno de los pubs de la zona c�ntrica de Rota, donde decenas de militares estadounidenses se re�nen los fines de semana como es tradici�n desde que se instal� la base de manera definitiva en 1958, el tema de conversaci�n es algo tab� por la delicadeza pol�tica del asunto. Entre conversaciones en las que quieren mantener oculta su identidad, todos mantienen el mismo discurso: el grave problema migratorio que vive Espa�a y que se ha visto reflejado la semana pasada con la entrada masiva de 72.000 inmigrantes a la costa de Ceuta donde, hasta la fecha, se han contabilizado m�s de 140 fallecidos.TRUMP Y CEUTALa entrada masiva de inmigrantes a las costas de Ceuta durante la semana pasada ha marcado un antes y un despu�s en las fronteras de Espa�a. Este movimiento geopol�tico ha generado una reacci�n internacional en masa sobre el rumbo que est� llevando la pol�tica migratoria del gobierno de Pedro S�nchez y de la Uni�n Europea. Donald Trump y su ejecutivo entran en escena...El presidente de los Estados Unidos no tard� en reaccionar en su red social: "Lo que est� pasando con Espa�a, con decenas de miles de inmigrantes ilegales invadi�ndola, pas� en Estados Unidos durante la Administraci�n del somnoliento Joe Biden, y volver� a pasar si los dem�cratas vuelven alguna vez al poder". En este sentido, su segundo al mando, JD Vance, sigui� la misma l�nea discursiva asegurando que "esto es un recordatorio desafortunado de las consecuencias de la migraci�n masiva y las pol�ticas globalistas de la izquierda radical que han permitido la invasi�n de Occidente".La visi�n americana por parte de Marcus sobre la postura de Espa�a ante lo sucedido es tajante: "La pol�tica de S�nchez de abrir las puertas a todo el mundo y facilitar la regularizaci�n masiva de cientos de miles de inmigrantes es, sin duda, un problema pol�tico, social y de seguridad. Este problema se dimensiona a una Europa que deber�a reforzar sus fronteras al igual que lo hizo en Polonia cuando estall� la guerra en Ucrania, pese a que no se hab�a producido ninguna intrusi�n en territorio polaco".Enclaves geopol�ticosSobre el papel pesan dos factores. El primero, la buena relaci�n que Marruecos mantiene con Estados Unidos, tejida en gran medida a base de contratos de la industria armament�stica y con Israel de por medio. El segundo, la geograf�a: Ceuta y Melilla est�n a un paso del Estrecho de Gibraltar, uno de los grandes cuellos de botella — m�s conocidos como chokepoints— del comercio mundial, por el que pasa en torno al 10% del tr�fico mar�timo internacional.Estas circunstancias, unidas a la guerra abierta entre Ir�n por qui�n controla el Estrecho de Ormuz, otro de los chokepoint m�s importantes a nivel mundial, hace que las dos ciudades auton�micas tomen relevancia pol�tica en el pa�s americano.De hecho, el pasado mes de abril, el Comit� de Apropiaciones de la C�mara de Representantes de EEUU, en el informe que acompa�aba a la ley de presupuestos del Departamento de Estado dej� reflejado un p�rrafo que cre� cierto revuelo. "Las ciudades de Ceuta y Melilla, administradas por Espa�a, siguen siendo objeto de la hist�rica reivindicaci�n marroqu�". Y va un paso m�s all� al respaldar que el secretario de Estado impulse un compromiso diplom�tico entre Marruecos y Espa�a sobre "el futuro estatus de Ceuta y Melilla". �Por qu� EEUU habla ya del "futuro estatus" de Ceuta y Melilla?"La regularizaci�n masiva y la inmigraci�n en los niveles actuales van a generar todav�a m�s conflicto"Marcus, militar americanoMientras las relaciones entre el Reino de Marruecos y Estados Unidos son claramente positiva de puertas para afuera, a juicio de Marcus, actualmente los lazos entre Washinton y Madrid est�n en su punto m�s bajo, como est� ocurriendo con la mayor�a de pa�ses europeos. En este sentido, el militar norteamericano apunta a las diferencias ideol�gicas. "Est�n pasando factura", asegura.Pese a ello, la Casa Blanca mantiene actualmente puntos estrat�gicos dentro del pa�s por lo que, en una relaci�n donde est� la cuerda tensionada, Marcus asegura que "Espa�a no es un mal socio de Estados Unidos, quien es un mal socio es Pedro S�nchez"."MAKE SPAIN GREAT..."Hablamos tambi�n del "Make Spain Great Again". Esa era la frase que se dibujaba en la gorra de Ferran Torres, goleador que le dio la segunda estrella a Espa�a en la pr�rroga ante Argentina, durante la r�a en autob�s por la calles de Madrid. A ra�z de esas im�genes, la vinculaci�n pol�tica empez� a correr como la p�lvora hasta tal punto que el valenciano tuvo que puntualizar que "no ten�a nada que ver con la pol�tica, solo era para ver a Espa�a otra vez en lo m�s alto, ganando el mundial".Sin embargo, lejos de que le pareci� gracioso, Marcus cree que es la representaci�n de que una gran parte de los espa�oles quiere un cambio en el rumbo pol�tico del pa�s. Sin embargo, asegura que no es un apoyo a Trump, porque mucha gente de ideolog�a de derechas rechaza sus pol�ticas y sus ideas.MENOS AMERICANOSDurante la estancia de EL MUNDO en el pueblo costero, las conversaciones con camareros, taxistas y peluqueros apuntaban siempre en la misma direcci�n.. hay menos americanos que antes. Todos coinciden en que la guerra de Ir�n ha hecho que muchos de la US Navy se hayan tenido que desplegar en la actual guerra que tiene con el pa�s �rabe.Este factor ha abierto otro debate: �Mover� Donald Trump la base de Rota hac�a Marruecos?. M�s all� de las suposiciones y declaraciones, Marcus le quita hierro al asunto: "Creo que un cambio tan radical no va a dar tiempo en lo que le queda de mandato. Adem�s, creo que lo hizo como un farol, para meterle miedo a Espa�a y a Europa, una simple t�ctica para presionar. Una cosa as� no es tan f�cil de cambiar".Entre el m�tico sonido de Sweet Caroline y la nost�lgica Country Roads, los americanos no se atreven a prever un futuro fuera de Rota. J�venes y no tan j�venes, norteamericanos y latinos, prefieren mantenerse al margen de todo y disfrutar de una lager. Marcus es el �nico que se moja: "La sociedad espa�ola est� profundamente polarizada".