La tensión diplomática entre España y Marruecos, por la incursión masiva de 72.000 migrantes marroquíes a través de las aguas ceutíes, supone una demostración de fuerza en un contexto en el que el reino alauí lleva años invirtiendo en infraestructuras para dominar el Estrecho de Gibraltar, según fuentes diplomáticas. Todo en un momento de máxima debilidad del Gobierno español y con el respaldo asegurado a Rabat del presidente norteamericano, Donald Trump. La inversión total llevada a cabo en puertos del norte del país asciende a 14.300 millones de euros –unos 152.440 millones de dinares marroquíes–.De todo esto, destacan dos grandes proyectos muy cercanos a las dos ciudades españolas con las que ya ha arrebatado el liderazgo de Algeciras en esta ruta comercial, uno en Tánger y otro en Nador.

En 2022, cuando el Rey Mohamed VI pronunció su discurso de ascenso al trono, anunció su intención de crear "un importante complejo portuario, comercial e industrial en las costas del Estrecho de Gibraltar". Desde entonces, el reino alauí no ha cesado en su empeño de invertir en infraestructuras portuarias a través de un proyecto consolidado que tiene como horizonte 2030, que no solo incluye la costa norte.