Es la postal universal cuando se asocia verano entre palmeras y bebidas de evasi�n: los pies en la orilla y las manos sosteniendo un coco-pi�a cuyo interior augura efectos irreversibles. La c�scara, lo �nico que recuerda a la fruta, se rellena de una sospechosa mezcla aguada de zumo industrial y ron whatever. Deshidrataci�n garantizada, retortij�n en marcha pero alegr�a de vivir: la sombrillita a juego con el estampado hawaiano y cualquiera piensa que las vacaciones son eternas.Este drama en el para�so se olvida de su origen feliz en el Caribe colonial con la llegada del siglo XX; de la frescura de la posterior explosi�n tiki en la Am�rica soleada de los a�os 30, un movimiento cultural y est�tico que invadi� de escapismo hasta los bares de la Espa�a desarrollista; y de la resultante renovaci�n tropical setentera, g�nesis de la decadencia. Pero algo ha cambiado.Beltr�n Ferri, curtido bartender de Ontinyent, es amante de los c�cteles con ra�ces allende los mares. "Defiendo la cocteler�a tropical", explica, "sobre todo la que viene del tiki cl�sico, porque en Espa�a es caballo ganador. Somos un pa�s c�lido y apetecen tragos largos pero con punch, notas especiadas y fruta". Confirma el revival: "Y tanto que lo hay. Los grandes bares de Espa�a tienen referencias a lo tropical pero bien reversionado".Una pi�a colada en la versi�n de Nereo Cocktails & Food.GRUPO LOPESANEn Barcelona, Paradiso (n� 9 en Europe's 50 Best Bars 2026) ofrece c�cteles autorales como Selva (ron Planteray 3 stars, whisky Arbikie PX, cordial de lemongras y kumquat, y muc�lago de cacao) y Gala Colada (Bulleit Bourbon, palo cortado, zumo de pi�a ahumada y leche de coco). En Madrid, Salmon Guru (n� 46), se apunta con Pi�a Lulu (ron con lulo y pi�a rostizada, leche de arroz, zumo de lim�n y chile thai).Queda un impulso m�s que dote de seriedad a la fantas�a: "Necesitamos conocer bien las bases y de d�nde viene todo", puntualiza Ferri. Lo que redescubre el ic�nico historiador Jeff Berry acord�ndose de Don The Beachcomber, Trader Vic o Mariano Licudine, padres del g�nero tiki, es una cocteler�a con zumos frescos, especias y capas de sabor por los distintos rones, en este caso agr�colas no cubanos. "Una cocteler�a muy rica que, como pas� con el resto, se devalu� en la �poca disco con zumos de bote y siropes prefabricados hasta perder frescura y complejidad". El ex del bar Collage de Barcelona escribe en su newsletter sobre el ritual de la queimada: "No he servido c�ctel m�s fotografiado y con m�s wow que un Zombie con un terr�n de az�car y ron overproof ardiendo". Los fans de los c�cteles polinesios pueden surfear en el ancestral Planter's Punch o en el cl�sico moderno Jungle Bird.Un mojito, el cl�sico que nunca falla, en el Bar Central.GRUPO LOPESANDe los caribe�os, nuestra selecci�n parece olvidar el Mojito, invencible collins mentolado. Su degradaci�n es la de cualquier otro b�sico tropical, pero este todo vale se supera. Nos redimimos con el Noveau Mojito de Vesou, en Barcelona, a base de ron blanco Santiago de Cuba, Chartreuse verde, fino, menta, salvia y golpe de Angostura. O con el del hotel Lopesan Costa Meloneras, en Gran Canaria, donde Rai Palomba utiliza hierbabuena en rama y hielo en cubo. Quedan fuera tambi�n otros como Old Cuban, Honeysuckle, Kingston Negroni o Ron Collins. O la Media Combinaci�n, aperitivo que desde Cuba se introdujo con �xito en Madrid y Barcelona a partir de los a�os veinte, rescatada hoy en 1862 Dry Bar o Viva Madrid. No busquen sombrillitas y s� una gran ola de sabor.DaiquiriEl rey del Caribe, el sour definitivo que simplifica la perfecci�n con ron blanco estilo cubano, zumo de lima y az�car. En Barcelona, el cantinero Juanjo Gonz�lez surca los mares de un daiquiri can�nico en el templo varado que es Caribbean Club. Sips (n� 3 del ranking Europe's 50 Best Bars) lidera la vanguardia de esta influencia con Banana Revenge, Cubanito, Ron Coco o con su Daiquiri No Sips, "un sip helado con alma tropical": ron Diplom�tico Planas, azafr�n, lima y nube granizada de pi�a. El citado Vesou lo reinterpreta con ron Planteray Cut & Dry, oloroso, ciruelas lactofermentadas y pimienta Sichuan. Y el m�tico Kahala sigue incluyendo el Bubble Daiquiri.Un Daiquiri Sips.GRUPO LOPESANEn Distrito Cocktail, el bar m�s festivo de C�rdoba, Santiago Madue�o lo hace con Flor de Ca�a 12 y lima clarificada con leche. Para los locales Lopesan, Palomba opta por un daiquiri con az�car blanca en grano, zumo de lima fresca de la finca Veneguera y Havana Club 3, adem�s de otro con ron ros�, y una versi�n canaria de un banana daiquiri. En Madrid, probamos el de Momus en copa tiny (adem�s de su Kingston Negroni y un Old Cuban con kombucha). El de Alchemist 1967, impecable; el de �ngel �vila, de Club Matador, sublime. Y Miguel Escobedo, gur� de Tiki Volcano, nos lo hace recordar en un Bikini Martini de ron haitiano, pomelo, lima y especias: "La cocteler�a tiki es un daiquiri elevando al cubo cada ingrediente", sentencia.Pi�a ColadaSu insospechado comeback demuestra que este refresco beodo de mala reputaci�n puede transformarse en copa cool. Incluso en urbes tan secas como Madrid. En El Anfitri�n, Carlos Moreno la interpreta golosa pero no hipergluc�mica, con licor de coco y arroz con leche; mientras en Momus, Alberto Fern�ndez parte de procesos enzim�ticos para hacerla transparente y carbonatada, tirando de matcha, absenta espolvoreada y garnish de remolacha. Repetimos visita a Maspalomas para saborear en el pool bar del hotel la mejor pi�a colada de piscina: la Veneguera Colada. El gran Rai defiende el ron ligero cubano con 40 ml de Havana Club 3 en una mezcla precisa de pi�a y coco, m�s hielo pil�, batidora, canela, hoja de bamb� y una flor de Santa Br�gida. La sofistica en Suru con un milk punch clarificado de pi�a fresca de la finca sobre el que aplica distintas texturas ex�ticas. Vuelta a C�rdoba, en Distrito van y la meten sake, y en el Kahala barcelon�s la convierten en p�cima grupal con dos rones diferentes, pi�a, coco, vainilla y Angostura. Queda probar 26 Cocktail Room, la cocteler�a neotropical de Alessandro Esposito en Alicante: su cremosa Colada 26 lleva Bacard� Carta Blanca, pi�a, coco, vainilla de Madagascar y licor de cereza Sangue Morlacco.La Chaparra / El PresidenteVan de la mano como dos bebidas de nicho pero irresistibles por su ligereza al encontrarse el ron blanco con el vermut. Aperitivos en copa corta de ascendencia cubana, el primero un Manhattan de ecos caribe�os, con vermut rojo y piel de lima que marca el aroma desde el vaso mezclador; el segundo, m�s un Martini habanero, con vermut blanco dulce, cura�ao y granadina. Nuestro barman italiano Palomba, desde Gran Canaria, hace La Chaparra a partes iguales, con Havana 3 y vermut Doragrossa, escanciando despu�s de haber mezclado la piel de lima con el az�car.Otra vez en Madrid, El Presidente de El Anfitri�n, bautizado como Arist�crata Cubano, nace en recuerdo de los sedientos fugitivos de la Ley Seca. Carlos Moreno infusiona Santa Teresa 1796 con naranjas, utiliza un tr�o de vermuts con un toque tiki de falernum, m�s la granadina final. Por su parte, Alberto de Momus confiesa: "El Presidente es el que m�s odio de los cl�sicos, no he probado uno bueno en mi vida". Igual por ello baja de rango al suyo y lo llama Vice-presidente: Don Papa, 9diDante y Paradiso vermut rosado, licor Banana de Brasil con cilantro, y bitter de naranja.Si paramos por Barcelona, de nuevo Juanjo clavar� ambos c�cteles en el Caribbean Club. Y en Vesou, Fernando Requena propone una dulce y profunda versi�n presidencial con El Jefe: rones Planteray 3 Stars y, por rebeld�a, Clairin de Hait�, Martini Riserva Ambrato, y frutos rojos lactofermentados. "�Ra�ces cubanas? Por supuesto. �Potente? M�s que tu espresso doble de lunes".ZombieEn cocteler�a, una apariencia inofensiva puede esconder tal bomba como la de este t�tem del tiki, presentado casi siempre en vaso mug. Fue su padre Don The Beachcomber quien sublim� la manera de superar la Depresi�n yanqui a mediados de los treinta. Pero en sus bares limit� la ingesta de su creaci�n m�s famosa a dos por barba. Desde entonces, la receta secreta del Zombie Punch original no deja de prostituirse, a pesar de ser rescatada por Jeff Berry en 2005, con sus nueve ingredientes, incluidos un ron de 75 grados y media onza de zumo de pomelo con jarabe de canela. Consciente de que hoy la f�rmula es temeraria, Miguel Escobedo en su Tiki Volcano la rebaja pero no olvida el mix m�gico. En Santos y Desamparados se desaf�an los l�mites y el Zombie Generation de Alberto Villarroel, no contento con incluir un ron de alta graduaci�n, se despacha con un toque de absenta. Entra f�cil pero es deliciosamente letal. M�s afrutada, salina y light es la versi�n con rones Takamaka del alicantino 26 Cocktail Room. Su Aku Aku es cl�sico si bien aporta guayaba. Tampoco falta en el Kahala, igual con absenta, pimiento dram y mezcla de tres rones caribe�os. O en el Vesou, esta vez en copa coup�.Mai TaiEste hijo americanizado del daiquiri supone cerrar el c�rculo, de lo cubano a lo tiki hasta gritar en tahitiano aquello de Mai Tai Roa Ae: "�Fuera de este mundo, el mejor!". Sin necesidad de exhibirse como el Zombie, el invento de Trader Vic es, como escribe Fran�ois Monti en su libro Mueble Bar,"un sour tecnicolor". Con un par de rones, alg�n licor, zumo de lima y orgeat. A este jarabe de almendra le a�aden pistacho en Distrito Cocktail, adem�s de triple-sec.Por su parte, Escobedo se desmarca con un Mai Tai Ib�rico que depara ron espa�ol, rataf�a y un float de jerez. Al Kahala le sirven en exclusiva un Planteray de doble a�ejamiento y acabado en barricas de bourbon que, en este trago de leyenda, mezclan con otro de Martinica. Beltr�n Ferri, en su cruzada contra las aberraciones, destaca la versi�n del Vesou y, sobre todo, la que dej� en su hermano mayor Collage. Conocido como Dry Tai, es el �nico c�ctel que con orgullo Fernando Requena sirve en ambos locales. Este trampantojo del Dry Martini mete en una copita transparente varios rones blancos, triple-sec y esferificaci�n de pistacho. As� se construye una cocteler�a ex�tica moderna.Va a tener raz�n Jeff Berry: "Cuanto peor le va al mundo, mejor le va al tiki".