Actualizado Martes,
agosto
11:18Pocas cosas hay m�s espa�olas que las im�genes y rituales que nos deja la �poca veraniega en nuestro pa�s: la sombrilla clavada a presi�n en la arena, el aperitivo en el chiringuito, el tupper para un d�a de playa, las sobremesas interminables a la sombra de una parra, la verbena de pueblo o esa siesta reparadora con el sonido de las cigarras de fondo. Son escenas costumbristas que conforman el mapa sentimental del verano espa�ol y que, casi sin darnos cuenta, quedan grabadas para siempre en la memoria.Sin embargo, antes de que cualquier familia o grupo de amigos alcance esta ansiada estampa estival, hay un espacio com�n por el que todos pasamos. En los m�rgenes de la carretera, las estaciones de servicio de Repsol se convierten en el pr�logo y el ep�logo de las vacaciones: el lugar donde peque�os y mayores hacen la primera parada del viaje, sueltan el cansancio del a�o y empiezan a construir recuerdos de un verano m�s.Y es que algo ha cambiado en nuestra manera de desplazarnos. El viaje por carretera ya no se concibe como un mero tr�mite entre origen y destino. Las estaciones de servicios han dejado atr�s su antiguo rol puramente funcional, donde el �nico objetivo era repostar r�pido para optimizar el tiempo al m�ximo. Ahora, estos lugares se han convertido en espacios de convivencia y descanso cuidadosamente dise�ados para facilitarle las cosas a los viajeros y mejorar, en el sentido m�s literal, las horas de trayecto que a�n quedan por delante.Mucho m�s que repostar: la nueva vida de las �reas de servicio"Durante la mayor parte del a�o, los desplazamientos en carretera suelen responder a viajes de trabajo o rutinas diarias, pero cuando llega el verano todo cambia. La gente viaja en familia, con m�s calma y buscando el descanso que tanto ha esperado", reflexiona Silvia Miguel Garc�a, encargada de una estaci�n de servicio de Repsol en Cabrera de Mar (Barcelona). Para ella y su equipo, durante la �poca estival su lugar de trabajo se convierte en algo muy concreto: "Somos el oasis que encuentran en medio del camino hasta llegar a su destino".En ese 'oasis', las necesidades de las familias son tan diversas como los destinos a los que se dirigen. Silvia recuerda que, muy habitualmente, la diferencia entre un trayecto estresante y una traves�a agradable reside en los detalles m�s peque�os: "Los viajes en familia dejan huella. Nosotros tambi�n estamos aqu� para que esos ni�os o beb�s tengan sus necesidades cubiertas: desde calentar un biber�n o una papilla hasta ofrecer un espacio c�modo. El descanso de un ni�o es, al final, la tranquilidad y la felicidad de los padres al volante".La b�squeda de confort y tranquilidad ha llevado a redes como la de Repsol a diversificar su propuesta, adaptando sus m�s de 3.300 estaciones en toda Espa�a hacia un modelo multiproducto y multiservicio. Quienes paran en una estaci�n de carretera tienen la oportunidad de satisfacer en una �nica parada m�ltiples necesidades: tomarse un caf� de Starbucks o Nespresso, comprar pan reci�n hecho en Levaduramadre, abastecerse en Supercor Stop&Go (en alianza con El Corte Ingl�s) o llenar la tripa gracias a la oferta gastron�mica de marcas como Enrique Tom�s o Lizarran.Mar�a del Carmen Montiel Garc�a, encargada de una estaci�n de servicio en Vilassar de DaltUn punto de informaci�n para el turistaQuienes gestionan estas instalaciones en las zonas costeras ven c�mo los meses de julio y agosto vienen de la mano de un paisaje humano muy caracter�stico. "En verano recibimos a muchas familias en autocaravana y a un gran volumen de turistas extranjeros —italianos, ingleses, franceses...—que recorren la costa", explica Mar�a del Carmen Montiel Garc�a, encargada de una estaci�n de servicio en Vilassar de Dalt.En ese traj�n constante de matr�culas nacionales e internacionales, el personal de la estaci�n acaba asumiendo un rol nuevo: el de oficina de turismo. "Al final nos hemos convertido en un referente de informaci�n", se�ala Mar�a del Carmen. "Nos preguntan por los mejores sitios para ir a comer, la forma m�s r�pida de llegar a una playa concreta o d�nde encontrar un taller si tienen un problema. Para nosotros es gratificante comprobar lo agradecida que se va la gente".Tecnolog�a y atenci�n humana: la f�rmula de la convenienciaLa evoluci�n de las estaciones de servicio avanza al mismo ritmo que las nuevas demandas de movilidad sostenible y digitalizaci�n. En un �nico espacio es posible repostar combustibles tradicionales, cargar un veh�culo el�ctrico o disponer de soluciones 100% renovables. A esto se suman innovaciones orientadas a optimizar el tiempo, como el sistema de lavado Repsol Klin, que puede activarse directamente desde la app Waylet sin necesidad de fichas ni monedas; o la posibilidad de recoger y devolver paquetes en puntos de operadores como Amazon e InPost.Las compras en ruta tambi�n han evolucionado hacia la inmediatez. "En estas semanas, las neveras port�tiles y los pareos para la playa se venden bastante bien", a�ade Carolina de Gea Clos, encargada de una estaci�n en Matar�: "El cliente agradece encontrar soluciones de calidad para resolver un imprevisto sin tener que desviarse de su ruta".Carolina de Gea Clos, encargada de una estaci�n en Matar�Sin embargo, pese al avance tecnol�gico, hay un elemento que sigue marcando la diferencia: el trato humano. As� lo destacan los responsables de estos centros, que coinciden en se�alar la cercan�a como el principal factor para fidelizar al cliente. "Tener opciones para limpiar el coche, tomarte un buen caf� o hacer la compra de �ltima hora es imprescindible, pero la amabilidad del personal es lo que marca la diferencia", asegura Carolina. "Muchas personas mayores vienen directamente con la app Waylet en la pantalla del m�vil para que las ayudemos. Para nosotros no supone ning�n esfuerzo y el cliente retoma la marcha mucho m�s tranquilo y satisfecho".Durante los meses de mayor movimiento en las carreteras, las estaciones de servicio reflejan el pulso del pa�s y se consolidan como puntos de parada imprescindibles para millones de viajeros. Al final, un viaje no solo se mide en kil�metros, sino tambi�n en la calidad de las pausas. Hacer un alto en el camino para recuperar fuerzas, tomar un caf�, resolver alguna gesti�n o simplemente disfrutar de un trato cercano puede marcar la diferencia antes de retomar la carretera. Porque en los desplazamientos de verano, el trayecto tambi�n forma parte del destino.Realizado por UE Studio Este texto ha sido desarrollado por UE Studio, firma creativa de branded content y marketing de contenidos de Unidad Editorial, para REPSOL









