Las sobremesas son parte de nuestro patrimonio. Solo en castellano existe una palabra para definir ese tiempo, entre cubiertos y manteles vividos, que nos retiene alrededor de la mesa. Porque no se trata de comer, sino de compartir. Es algo tan cultural que, en la búsqueda de su identidad, las nuevas generaciones lo han incorporado a su universo cotidiano. Ese momento puede convertirse en el colofón de una comida en buena compañía o el preludio de un divertido tardeo. Y Licor 43, el licor español más vendido del mundo, se presenta como el cómplice perfecto para desacralizar el universo coctelero y actualizar nuestro imaginario popular con su primer cóctel pensado para la sobremesa: Carajillo 43.
Aromático y refrescante, Carajillo 43 es, sobre todo, un ritual íntimo. “Una forma de elevar lo cotidiano y convertirlo en algo especial”, apuntan desde la marca cartagenera. Se trata de una revisión moderna y sofisticada del clásico carajillo, donde el aroma del café se entremezcla con el sabor inconfundible de Licor 43, dotándolo de notas cítricas, especiadas y matices de vainilla. Está pensado para disfrutar con calma, siguiendo el ritmo de las conversaciones y no del tiempo, y reconectar con el placer de lo bien hecho.







