Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Una mejor optimización de los videojuegos permitiría reducir las exigencias sobre el hardware y, con ello, el consumo energético durante las partidas. (Foto: Samsung Memory) Como buena parte de las personas de mi generación, crecí entre computadoras y consolas de videojuegos. Soy millennial y todavía disfruto de una partida en línea, aunque con mucha menos frecuencia de la que quisiera debido a las obligaciones de la vida adulta. Quienes nacieron después lo hicieron en pleno auge de una industria que no ha dejado de crecer, rodeados de una oferta casi infinita de títulos, plataformas y contenidos relacionados. Sin embargo, si bien nos une la afición por los videojuegos, pocos hemos sido plenamente conscientes de la huella de carbono que deja esta forma de entretenimiento. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: AnálisisInterpretación de las noticias basada en evidencia, incluyendo data y proyecciones posibles en base a eventos pasados.
Las partidas de CS2 y Dota 2 generaron más CO₂ que países como Belice (y por qué no es necesariamente malo)
Un reciente estudio mide el consumo de dos de los videojuegos más populares de la industria ‘gamer’, además abre la discusión sobre si ese costo ambiental resulta eficiente frente a las horas de entretenimiento y el valor social que ofrece.









