Mientras el Banco de España destacaba hace unas semanas que el déficit de viviendas en España es de 750.000 unidades por la mayor creación de hogares que construcción de casas, otro informe muy completo y poco publicitado del Ministerio de Vivienda repasaba al arrancar el verano aspectos estadísticos clave de 2025. Uno de ellos es que el 28,6% de las viviendas en España no son principales, un total de 7,7 millones de viviendas que podrían cubrir diez veces el déficit residencial, por los 27 millones de viviendas principales.

La última afirmación no debe tomarse literal, porque no necesariamente es donde están esas segundas residencias o viviendas vacías o turísticas (aunque en estas últimas sí que coincide más), donde se crean los hogares y existe la demanda. Pero al contrario de lo que pudiera parecer, el estallido de la burbuja inmobiliaria no supuso una gran caída de las viviendas no principales en España por la pérdida de segundas residencias.