La crisis de la vivienda en España no deja de agravarse y el déficit de casas acumulado entre 2021 y 2025 alcanzó las 750.000, según los cálculos del Banco de España, tras un nuevo año en el que la creación de hogares (240.000) más que duplicó la construcción de nuevos domicilios en el país (92.000). Esta cifra es un 9% inferior a la de 2024.

El supervisor ha publicado este jueves su Informe Anual 2025, en el que dedican un extenso capítulo a analizar la situación del mercado inmobiliario en el país y confirman que, a pesar de los esfuerzos de las administraciones públicas, la situación está lejos de mejorar. Sobre todo para los jóvenes, un colectivo para el que cada vez es más difícil emanciparse, alerta el Banco de España, ya sea a través de la compra o incluso del alquiler.

El Banco de España actualiza el análisis que ya hizo hace dos años, en el documento del año 2023, cuando ya apuntaban a un déficit de vivienda (las casas construidas menos los hogares creados) en el entorno de las 600.000. Ahora, la entidad que preside José Luis Escrivá constata que existe una “elevada heterogeneidad territorial” y que más de la mitad (52,5%) de esa falta de domicilios se concentra en seis provincias: Madrid, Barcelona, Alicante, València, Murcia y Málaga.