En Espa�a hace falta vivienda para afrontar la crisis de accesibilidad que atraviesa el pa�s en los �ltimos a�os. Para ser exactos, entre 2021 y 2025 -periodo que abarca el �ltimo boom inmobiliario- se ha acumulado un d�ficit de 750.000 casas para cubrir las necesidades generadas por el crecimiento demogr�fico y la creaci�n de nuevos hogares en el pa�s. As� lo estima el Banco de Espa�a en su Informe Anual de 2025, donde eleva al alza previsiones anteriores de la instituci�n que contabilizaban la falta de 600.000 y 700.000 casas para atender la presi�n creciente de la demanda.La nueva cifra, por ponerla en perspectiva, casi duplica al d�ficit registrado en Italia (400.000 viviendas) y se mantiene muy por encima de las 300.000 de Portugal. Y lo que el supervisor considera peor: todo indica a que ese d�ficit seguir� creciendo en los pr�ximos a�os porque la brecha entre la producci�n de nuevas viviendas y la creaci�n de nuevos hogares residentes seguir� creciendo. "Lo que vemos en el lado de la oferta no es muy halag�e�o", ha dicho David L�pez Salido, director general de Econom�a del supervisor que ha presentado el informe este jueves en Madrid. Tal y como destaca el supervisor, ese desequilibrio entre producci�n de vivienda nueva y creaci�n de hogares es com�n en las grandes econom�as del �rea del euro, "con la notable excepci�n de Alemania", pero destaca especialmente en el caso de la Pen�nsula Ib�rica. "En Portugal se estima un d�ficit acumulado de viviendas entre 2021 y 2025 de en torno a 300.000 unidades, cuant�a equivalente al 6,6% de sus hogares residentes en 2025. En Espa�a, el diferencial acumulado en el mismo per�odo (750.000 viviendas) alcanz� unos niveles que casi doblan a los de Italia (400.000 viviendas)", recoge el documento. "En t�rminos relativos al n�mero de hogares residentes en 2025, el d�ficit acumulado de viviendas fue sensiblemente mayor en Espa�a (3,7%), frente al 1,5% de Italia o a la situaci�n de equilibrio de Francia. Alemania fue la �nica gran econom�a de la UEM en la que durante este per�odo la producci�n de viviendas aument� en una cuant�a superior al crecimiento de sus hogares residentes (225.000 viviendas y 0,5% de los hogares residentes)", a�ade. Esta situaci�n es el resultado de una combinaci�n entre la creaci�n insuficiente de oferta de vivienda y la fortaleza de la creaci�n neta de hogares (240.000 en 2025, en l�nea con el promedio anual de 245.000 entre 2021 y 2024). "Este crecimiento de la demanda residencial de vivienda contrasta con la reducci�n del 9% en el incremento bruto del parque de viviendas (92.000 nuevas viviendas terminadas en 2025). De ese modo, se ampl�a el d�ficit acumulado de viviendas, que alcanza unas 750.000 unidades entre 2021 y 2025", destaca el an�lisis del Banco de Espa�a. M�s de la mitad de ese diferencial, en concreto un 52,5%, se concentra en seis provincias -Madrid, Barcelona, Alicante, Val�ncia, Murcia y M�laga- y contribuye, seg�n el supervisor, "al progresivo envejecimiento del parque de viviendas, que presenta necesidades de rehabilitaci�n y requiere mejoras de su eficiencia energ�tica". El d�ficit de vivienda que cuantifica el Banco de Espa�a contrasta con la capacidad que el organismo gobernado por Jos� Luis Escriv� estima para el pa�s, donde asegura que hay suelo suficiente para edificar hasta 7 millones de viviendas. "El suelo urbanizable en las �reas de desarrollo y la planificaci�n urban�stica en los distintos municipios —que determina la capacidad de construir viviendas en dicho suelo— dan como resultado una previsi�n de 7 millones de viviendas potenciales para el conjunto de Espa�a", apunta sobre este aspecto.Adem�s, detalla que en las seis grandes �reas urbanas, en las que residen un 36% de los hogares, las viviendas que podr�an edificarse y que a�n se encuentran no ejecutadas se situar�a en torno a 1,1 millones (16% del total). Sin embargo, matiza que la materializaci�n de esta producci�n de viviendas se encuentra sujeta a largos y complejos procesos regulatorios de transformaci�n y ejecuci�n urban�stica, y est� condicionada por la capacidad del sector de la construcci�n y la promoci�n para aumentar la inversi�n residencial. "La construcci�n de nuevas viviendas requiere suelo urbanizable para la edificaci�n y su ejecuci�n depende de la normativa y la gesti�n urban�stica, que es heterog�nea a nivel local", se�ala. En el caso de las grandes ciudades espa�olas, reconoce que disponen de significativas reservas de suelo urbanizable, "si bien este suelo requiere de complejos procesos urban�sticos para su edificaci�n". Seg�n el informe, en el conjunto de Espa�a, de acuerdo con el Sistema de Informaci�n Urbana (SIU) de 2025, del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, existe planificaci�n urban�stica para la construcci�n de viviendas en suelo urbanizable equivalente al 53% del tama�o de la ciudad construida promedio.El supervisor subraya el impacto de la heterogeneidad territorial a la hora de establecer la disponibilidad de suelo que puede destinarse a la edificaci�n, en los tiempos esperados para los desarrollos del suelo urbanizable y en las viviendas potenciales que podr�an ejecutarse en dicho suelo de acuerdo con los planes urban�sticos. "Por ejemplo, en el �rea urbana de Barcelona, de acuerdo con el SIU, estas viviendas sumar�an alrededor de 120.000 (5,9% de sus actuales hogares residentes), frente a 550.000 viviendas en Madrid (19% de sus hogares) o 163.000 viviendas en Sevilla (27% de sus hogares)". RecomendacionesCon estos datos, el Banco de Espa�a se�ala la necesidad de actuar, fundamentalmente en el lado de la oferta, para abordar los problemas de accesibilidad de una parte de la poblaci�n, especialmente de los j�venes y de los hogares con rentas m�s bajas. Tal y como ha explicado David L�pez Salido, la oferta de vivienda nueva en Espa�a colaps� a partir de 2008 y hay varios factores que dificultan su recuperaci�n. De un lado, los problemas de planificaci�n y gesti�n urban�stica de las administraciones p�blicas a nivel local, que dificultan la coordinaci�n, las conexiones y limita los nuevos desarrollos de suelo y las nuevas promociones; el colapso del sector de la construcci�n en la �ltima crisis, que no se ha recuperado y sigue en niveles de productividad y mano de obra inferiores a los de 1999 y la falta de un parque p�blico de vivienda que permita dar respuesta desde el sector p�blico a la falta de producto. "El parque p�blico de vivienda es dram�ticamente diferente en Espa�a respecto al nivel internacional", ha dicho L�pez Salido. Y basta un dato para ilustrarlo: en Espa�a, la proporci�n del parque de vivienda p�blica sobre el total de viviendas principales es un 1,5%, es decir, una de cada 65 viviendas es p�blica, frente a lugares como Pa�ses Bajos, donde una de cada tres viviendas es p�blica..La soluci�n al contexto actual pasa por incrementar la oferta de vivienda en el mercado por diferentes v�as. Entre otras cosas, el supervisor recomienda elevar la coordinaci�n entre administraciones con competencias de vivienda, especialmente en planificaci�n urban�stica y gesti�n del suelo, as� como simplificar la regulaci�n para "reducir cuellos de botella regulatorios y administrativos en la pol�tica urban�stica". Apuesta tambi�n por impulsar el parque de vivienda p�blica, potenciar la construcci�n industrializada, aumentar la rehabilitaci�n y la movilizaci�n de vivienda vac�a e invertir en transportes e infraestructuras en las �reas metropolitanas de las grandes ciudades. "La literatura econ�mica ha se�alado que un adecuado dise�o de las infraestructuras y el transporte p�blico pueden contribuir a reducir los problemas de acceso a la vivienda. En concreto, una amplia y eficaz red de transporte p�blico de �mbito metropolitano permite incrementar el tama�o potencial de las �reas urbanas, reducir la congesti�n e incrementar la oferta de vivienda. Un mayor esfuerzo inversor en estas pol�ticas de transporte podr�a contener los precios inmobiliarios y facilitar el acceso a la vivienda", detalla sobre este asunto. Preocupaci�n por la inflaci�nJunto a la inquietud por el problema de la vivienda en Espa�a, el Banco de Espa�a ha mostrado este jueves su preocupaci�n por la evoluci�n de la inflaci�n en el pa�s, que en los �ltimos meses est� subiendo con m�s fuerza que en la Uni�n Europea, generando un diferencial que afectar� a nuestra competitividad. Esa brecha, adem�s, no se observa en los salarios, que en Espa�a se comportan en l�nea con los de la media comunitaria, lo que confirma el empobrecimiento de los trabajadores. Para 2026, han elevado al 3,6% su previsi�n de inflaci�n promedio, seis d�cimas m�s que en sus proyecciones de marzo; mientras que en 2027 la sit�an en el 2,6%, una d�cima m�s que hace tres meses. La subyacente -que no tiene en cuenta el precio de los alimentos frescos y productos energ�ticos por ser los m�s vol�tiles- la elevan al 3,2% para este ejercicio, medio punto m�s, y muy por encima del nivel del 2% que el Banco Central Europeo considera saludable. "Como consecuencia del shock de precios energ�ticos, la inflaci�n en Espa�a sube m�s que la de la zona euro y nos preocupa que se abre un gap y se traslada m�s a la subyacente, algo que pasa m�s en Espa�a que la UE, por la fuerte demanda de turismo y ocio. Vemos resiliencia del crecimiento del PIB y el empleo, pero tenemos una preocupaci�n porque emergen parte de nuestros problemas asociados a diferenciales de inflaci�n persistentes con la zona del euro que pueden afectar a nuestra competitividad a corto y medio plazo", ha advertido David L�pez Salido, director general de Econom�a de la instituci�n. Sin embargo, llama la atenci�n que el crecimiento salarial "se sit�a en l�nea con el de la zona euro", a diferencia de lo que ha ocurrido en el pasado. Del a�o 2000 al 2009, los salarios subieron m�s en Espa�a que en la UE, "en un contexto de burbuja inmobiliaria y crecimiento poco productivo", pero desde ese a�o la tendencia se invierte. Espa�a se adentra en una fase expansiva, de recuperaci�n, en la que se ajusta el precio del factor trabajo para compensar la p�rdida de competitividad, con lo que los sueldos evolucionan peor que en la UE. Desde 2018, no obstante, la subida converge con el promedio de la zona euro. "El contexto de inflaci�n dual que observamos no est� asociado necesariamente a mayores presiones del factor trabajo, sino que hay otros motivos como la inercia de inflaci�n en el sector servicios", apunta, en alusi�n a una subida de precios enquistada en los servicios -especialmente vinculados al turismo y el ocio- como principal responsable de la brecha de inflaci�n. En cuanto al crecimiento, el Banco de Espa�a sigue proyectando que el Producto Interior Bruto (PIB) repuntar� un 2,3% este a�o y un 1,7% el pr�ximo, en l�nea con lo que esperaba en marzo, aunque cree que la demanda externa contribuir� m�s de lo estimado entonces y la interna menos, ya que componentes como la inversi�n (medida con la Formaci�n Bruta de Capital) se comportar� mucho peor de lo pronosticado inicialmente.
El Banco de Espa�a agrava el d�ficit de vivienda a 750.000 para atender el aumento de la demanda y la creaci�n de hogares
En Espa�a hace falta vivienda para afrontar la crisis de accesibilidad que atraviesa el pa�s en los �ltimos a�os. Para ser exactos, entre 2021 y 2025 -periodo que abarca el...









