El problema de la vivienda en España tiene dos caras: la de las grandes ciudades, donde se concentra la población y donde encontrar piso es una tarea cada vez más complicada, y la de las zonas rurales, donde hay casas pero no quién las habite. Casi la mitad de los 3,8 millones de viviendas vacías que existen en España se concentran en municipios de menos de 10.000 habitantes, según un informe presentado este miércoles por el Observatorio del Alquiler e impulsado por la Fundación Alquiler Seguro. A partir de los datos del INE, el estudio constata que paradójicamente la mayoría de que las casas vacías, que representan en total el 14,4% del parque residencial, se concentran donde no hay demanda. En concreto, los municipios de menos de 10.000 habitantes aglutinan el 45% de esas viviendas inutilizadas. Son localidades en las que habita poco más del 20% de la población. Ese desajuste es el resultado de un proceso continuado de despoblación, un fenómeno cuyo reverso es la concentración de habitantes en torno a las grandes ciudades y, con ello, el empeoramiento del acceso a la vivienda en esos puntos.El estudio señala que la despoblación y los problemas de acceso a la vivienda son dos caras de un crecimiento desequilibrado. Las grandes áreas urbanas han ganado seis millones de habitantes desde 2001 y concentran actualmente el 70% de la población. Sin embargo, suponen apenas el 16% del territorio. El 84% de la superficie restante alberga tan solo a un 15,9% de la población. De hecho, de los 8.132 municipios que hay en España, el 61,2% tienen menos de 1.000 vecinos (4.975) y casi la mitad están por debajo del umbral europeo de riesgo de despoblación, que está en 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado."Hay un círculo vicioso que comienza cuando las personas salen de las áreas rurales buscando mejores oportunidades de educación y empleo. A medida que la población disminuye, los servicios que se prestan son menos y eso hace que existan menos oportunidades y volvemos a comenzar el círculo", explicó en la presentación del informe el jefe de estudios del Observatorio del Alquiler, Sergio Cardona. La pérdida de población va asociada así a una menor disponibilidad de recursos fiscales en los municipios de menor tamaño, lo que se traduce en una merma de dotaciones básicas. Más de 250 escuelas de infantil y primaria se han cerrado en la última década, a lo que se suma la clausura de centros de salud hasta llegar a mínimos históricos en 2023 y la desaparición de 311 oficinas postales rurales entre 2012 y 2016."El fenómeno económico detrás de todo esto es la búsqueda de oportunidades", subrayó Fernando Pinto, profesor titular de Economía Aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos e investigador del Observatorio del Alquiler. "Tendemos a desplazarnos hacia aquellos lugares donde el mercado de trabajos nos ofrece circunstancias mucho mejores en términos de calidad del empleo", agregó, advirtiendo de que ese desplazamiento de población no solo se está dando desde los pueblos a las ciudades. También se está empezando a ver desde grandes urbes como Madrid hacia otras ciudades de su entorno, por la escalada del precio de la vivienda en la capital.El estudio recalca que las casas vacías son la huella de la despoblación que sufren las zonas rurales. Bajando más al detalle, el 57% del parque residencial en las localidades de entre 100 y 500 habitantes y hasta el 70% en los de menos de 100 habitantes está vacío o tiene un uso muy ocasional. El profesor de Sociología urbana de la Universidad Complutense de Madrid, Emilio Martínez, reconoció que se trata en la mayoría de los casos de casas "en estado de ruina o abandono" y muy difíciles de gestionar. "Uno de los problemas es la trazabilidad de los herederos", ejemplificó. Martínez apuntó, además, a que son inmuebles con un "valor simbólico" que hace que a los propietarios les cueste desprenderse de ellas. "Significa una especie de anclaje emocional a una identidad, aunque nadie va a ir allí", explicó. "El gran problema de la vivienda vacía es que no hay manera de operativizarla", resumió, agregando también que muchos pequeños municipios ni siquiera cuentan con herramientas para gestionar su suelo.Los expertos reconocen que las viviendas vacías no suponen una solución a corto plazo para la actual crisis habitacional que padecen las grandes ciudades, aunque llaman a las administraciones a tratar de fijar población en las zonas menos pobladas para tratar de liberar tensión sobre las grandes urbes. "Es una opción poner suelo en las zonas rurales, pero siempre tiene que ir acompañado de oportunidades laborales y cumplir con unas condiciones de vida y muchas veces eso es más difícil", dijo Pinto. Entre las fórmulas para tratar de aprovechar el parque de viviendas vacías localizado en zonas rurales, Martínez destacó la necesidad de apoyar a los municipios en la gestión del suelo y de potenciar la rehabilitación. "Hay que gastarse mucho en rehabilitación y faltan ayudas", coincidió Carlota Jiménez, directora de la Fundación tuTECHÔ, que señaló también a la adecuada dotación de servicios básicos y a la mejora de la movilidad. Para superar este desequilibrio, la Fundación tuTECHÔ cuenta precisamente con una iniciativa para combatir la despoblación en zonas rurales. Es un proyecto impulsado en colaboración con ayuntamientos y entidades locales en el que se facilita el traslado de familias a estas zonas buscándoles una vivienda de alquiler y un empleo. Han movilizado más de 25 viviendas y acompañado a más de 100 personas en nueve municipios de cuatro provincias, con una inversión superior a 1 millón de euros.
Casi la mitad de los 3,8 millones de viviendas vacías que existen en España se concentran en municipios de menos de 10.000 habitantes
El 57% del parque residencial de las localidades de entre 100 y 500 habitantes está sin utilizar o tiene un uso 'muy ocasional', según un estudio del Observatorio del Alquiler. El 84% de la superficie del país alberga tan solo a un 15,9% de la población.






