La econom�a urgenteConstruir vivienda o fomentar que la que hay salga al mercado parece una de las alternativas m�s l�gicasUna mujer mira la oferta de viviendas en una inmobiliaria en Bilbao.EFEActualizado Mi�rcoles,

mayo

00:04Audio generado con IAM�s de la mitad de la poblaci�n en Espa�a reside en viviendas subocupadas, en las que hay una o m�s habitaciones vac�as. Y esa proporci�n crecer� en los pr�ximos a�os a medida que la sociedad envejece.Son los abuelos y padres que vieron volar a sus hijos y no cambiaron de residencia. Ocupan, muy leg�timamente, viviendas amplias en las que te�ricamente podr�an vivir muchas personas; esas personas -j�venes en su mayor�a- que hoy no encuentran una alternativa habitacional. Esta semana en la radio escuch� el testimonio de una familia que paga 400 euros por vivir en el sal�n de un piso que comparten con otras cinco personas. Es as� porque, junto a ese 54% que habita en viviendas subocupadas, hay otro 9,5% residiendo en casas superocupadas, y el porcentaje se ha duplicado en los �ltimos diez a�os.Es la paradoja de un mercado tan il�quido como el del ladrillo: ojal� se pudieran transferir de un sitio a otro las habitaciones que ya no son necesarias. Pero no es as�. De ah� la urgencia de buscar soluciones para un mercado dual en el que siete de cada diez personas son propietarias y los otros tres no pueden ya ni comprar ni alquilar, de forma que hasta los 30 a�os de media no se van del nido familiar.A esa generaci�n de j�venes el viento le sopla en contra. No s�lo se enfrentan a sueldos mucho menos competitivos de los que encontrar�an en otros pa�ses de Europa, sino que son incapaces de emanciparse y crear un proyecto de vida a una edad razonable. No es casualidad que las cl�nicas de fecundaci�n artificial proliferen como setas: cuando se consigue la estabilidad para querer tener un hijo, la naturaleza ya no colabora. Las herencias, adem�s, ya no solucionan el problema econ�mico porque quienes heredan est�n jubilados o a punto de hacerlo y tienen la vida resuelta.�C�mo lo resolvemos entonces? Construir vivienda o fomentar que la existente salga al mercado es una de las alternativas m�s l�gicas, pero requiere agilizar permisos, elevar la rentabilidad y dar seguridad jur�dica, entre otros ingredientes que no se logran de la noche a la ma�ana.La situaci�n es de emergencia total, pero los pol�ticos miran hacia otro lado. Quiz� porque con sus sueldos, que cuadruplican el salario medio nacional a pesar de lo poco que hacen, s� encuentran piso. O porque est�n demasiado ocupados en sus corruptelas. Que se lo digan si no al ex ministro de Transportes, o a Zapatero.