Vista de un edificio de viviendas en construcción en Teruel. EFE/Antonio Garcia
Madrid (EFE).- La vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los ciudadanos, pero elevar de forma sustancial la producción para paliar el déficit acumulado, que no para de encarecer los precios, no resulta tarea sencilla a corto plazo y son muchos los factores que entran en juego.
En 2024, se iniciaron en España 112.220 viviendas libres, cifra que contrasta con las 664.923 que se registraban en 2006, en plena burbuja; y se terminaron 86.609, frente a las 597.632 de hace 18 años. Solo en el primer trimestre de 2025 se empezaron 31.179 viviendas libres, el 11,5 % más que hace un año; y terminado 18.642, el 8 % menos.
La escasez de suelo finalista y los largos procesos para desarrollarlo son el principal escollo para elevar la producción de vivienda en España.
La patronal de la construcción CNC, la de promotores APCEspaña, la sección madrileña Asprima y las principales empresas y agentes del sector urgen a desbloquear la reforma de la Ley del Suelo para agilizar su transformación y dar seguridad jurídica a los planes de urbanismo. Y es que, se están paralizando planeamientos por trámites puramente formales y fácilmente subsanables, denuncian los promotores.







