Un cementerio puede resultar un lugar desagradable para aquellas personas que solamente los asocian con la muerte, la pérdida y la tristeza. Sin embargo, son espacios muy ligados a la historia del territorio en el que se encuentran. Además, en ocasiones se hallan apartados de los centros y cercanos a entornos naturales de gran belleza. Por no mencionar los tesoros arquitectónicos y artísticos que se pueden encontrar entre las tumbas y los panteones familiares.
Por todas estas razones, bien vale la pena plantearse la visita a los cementerios como una actividad cultural. Y para ello, España está muy bien surtida. En casi todas las provincias podemos encontrar singulares camposantos que, por su ubicación en un entorno natural, por sus elementos arquitectónicos o por sus ilustres inquilinos, valen la pena conocer. Tanto es así que incluso existe una ruta por los cementerios de España. Estos son algunos de los más bonitos y pintorescos.
Cementerios de Poblenou y Montjuïc (Catalunya)
Catalunya es la comunidad autónoma con más cementerios incluidos en la Ruta Europea de Cementerios. La mayoría siguen el estilo modernista que hizo fortuna a finales del siglo XIX, y que dejó algunas muestras realmente impresionantes en los cementerios de San Sebastián, en Sitges, o el de Sinera, en Arenys de Mar (donde descansa el escritor Salvador Espriu).












