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A los dinosaurios se les suele llamar gigantes de la prehistoria, pero no todos alcanzaron tamaños enormes. Algunas especies eran tan grandes como una vaca moderna, mientras que otras no eran más grandes que un zorro. Sin embargo, algunos evolucionaron hasta convertirse en gigantes; en el caso de los saurópodos, a través de docenas de linajes, como el Brontosaurio, el Braquiosaurio y el Diplodocus. Pero, ¿por qué, entonces, los dinosaurios nunca llegaron a ser pequeños del tamaño de un ratón?
Un equipo de investigación del Museo Americano de Historia Natural y la Universidad de Princeton busca la respuesta a dicha pregunta en la revista Evolution. Mediante un modelo matemático, el equipo estudia la evolución del tamaño corporal en los vertebrados. Según sus hallazgos, este modelo puede explicar eficazmente el tamaño de los mamíferos y aves modernos, pero no explica por qué incluso los dinosaurios más pequeños —que pesaban unos 400 gramos— seguían siendo relativamente grandes, del tamaño de las palomas urbanas.
Un modelo de Microraptor expuesto en el Museo Americano de Historia Natural. Fue uno de los dinosaurios más pequeños, con un peso aproximado de medio kilo, similar al de un conejo grande. Foto: Alvaro Keding / AMNH










