Los dinosaurios dominaron la Tierra durante más de 160 millones de años y dieron lugar a algunos de los animales terrestres más grandes que han existido jamás. Gigantes como el Argentinosaurus, que superaba las 70 toneladas de peso y los 30 metros de longitud, representaban el extremo más espectacular de la evolución. Sin embargo, ahora un nuevo estudio ha puesto el foco en el otro extremo de la balanza: ¿por qué nunca existieron dinosaurios tan pequeños como un ratón o un colibrí? La investigación, publicada en la revista Evolution, da una explicación basada en la competencia con los primeros mamíferos.

Para responder a esta cuestión, investigadores de la Universidad de Princeton y del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York han usado modelos matemáticos que analizan cómo evolucionó el tamaño corporal en distintos grupos de vertebrados. Los resultados mostraron que factores como la bioenergética y la fisiología explican el tamaño de mamíferos, aves voladoras o tortugas, pero no justifican por sí solos la ausencia de dinosaurios realmente diminutos, dejando abierta la puerta a otros mecanismos evolutivos.

Los mamíferos ya ocupaban ese espacio

La principal hipótesis del estudio es que los primeros mamíferos, de pequeño tamaño, ya habían colonizado con éxito los nichos ecológicos reservados para los animales diminutos. Mientras los dinosaurios evolucionaban hacia tamaños medianos y grandes, estos pequeños mamíferos explotaban recursos como insectos o semillas y alcanzaban rápidamente la madurez reproductiva.