El Gobierno mantiene la apuesta de celebrar el Mundial de la FIFA 2030 de la mano de Marruecos, además de Portugal. El Ejecutivo no se ha planteado por el momento ninguna revisión de su alianza con Rabat a pesar de que Sumar, por impulso de Izquierda Unida, ha reclamado en el Congreso la posibilidad de revertir el pacto con el país vecino tras la entrada de más de 72.000 inmigrantes en Ceuta el pasado 30 de julio. La muerte de 144 personas en esa travesía ha elevado el tono del socio minoritario del PSOE, pero no hay movimientos en ese sentido a pesar de que se trata de la crisis de mayor envergadura en la ciudad autónoma en décadas. "Hay que separar los temas deportivos", dijo la ministra de Deportes, Milagros Tolón, en los micrófonos de la SER el miércoles, donde aseguró que el Ejecutivo estaba centrado en preparar "el mejor Mundial de la historia". La política socialista recordó también que en la coalición que mantiene a Pedro Sánchez en Moncloa hay "muchísimas cuestiones coincidentes, pero también diferencias". Es ahí donde ubicó la disputa sobre el papel de Marruecos en el torneo de fútbol previsto para dentro de cuatro años, algo que el PSOE no ha considerado a pesar de que la presión no sólo llega desde Sumar, sino también de Vox y el PP. La formación de Santiago Abascal anunció este jueves el registro de otra proposición no de ley pensada para cuestionar la participación de Rabat en la organización del Mundial. Los motivos son distintos a los que argumenta Sumar en su iniciativa, ya que responden sobre todo a la posibilidad de que la final se celebre en Casablanca y no en Madrid o Barcelona. Vox mostró su preocupación tras información publicada por The Times sobre el ofrecimiento del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para que el partido definitivo se celebre en el nuevo estadio Hassan II, que se construye en la mayor ciudad del país vecino. El máximo organismo del fútbol mundial desmintió la supuesta oferta del mandamás suizo al régimen de Mohamed VI, con quien mantiene buenas relaciones, en el contexto de su elección, pero ha encendido todas las alarmas. TE PUEDE INTERESAR Tolón dejó claro que el Gobierno aspira a que la final se juegue en suelo español, pero esa es una decisión que todavía está por tomar y el entendimiento de la FIFA con el rey alauí añade dudas a la intención de España. "El Gobierno debe oponerse a cualquier decisión que relegue el protagonismo de España o sitúe la final de la Copa Mundial de 2030 fuera de nuestro país", expresó Vox en un comunicado este jueves para mostrar su rechazo a una posibilidad que en el Ejecutivo tampoco contemplan. La presión de Vox no ha hecho al Gobierno pronunciarse, algo que tampoco ha ocurrido con la iniciativa planteada por sus socios de coalición, que coinciden en su rechazo a la política que el PSOE ha impuesto sobre las relaciones con Marruecos. Hay que tener en cuenta que la política exterior es una prerrogativa propia del presidente del Gobierno y, en segunda instancia, del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, que dirige José Manuel Albares. Y en esta crisis de Ceuta, la respuesta del Ejecutivo ha sido menos virulenta que en 2021, cuando 10.000 personas cruzaron la frontera de la ciudad autónoma, una magnitud mucho menor que el asalto del pasado 30 de julio. "Creemos que es un evento importantísimo, no sólo desde lo deportivo, sino como país", expresó Tolón, cuestionada sobre la posibilidad de revisar la alianza con Marruecos. Sumar en su proposición no de ley reclama un informe sobre la posible vulneración de los derechos humanos en Ceuta que obligue a dar marcha atrás al entendimiento con Rabat. Pero el PSOE ha hecho oídos sordos por el momento. "Esta es una de las diferencias que tenemos con los socios", añadió la ministra de Educación y Deportes. Presión de la derecha Tolón tendrá que acudir al Congreso a dar explicaciones sobre esta situación, ya que el PP ha registrado una petición de comparecencia de la política castellano-manchega y también varias preguntas que se suman a las iniciativas de Sumar y Vox. El PSOE, cuestionado por este periódico, ha admitido que no tiene todavía una posición al respecto de la proposición no de ley impulsada por Izquierda Unida. "La defensa de los derechos humanos, la protección de la infancia, la preservación de la vida humana y la exigencia de responsabilidad institucional deben formar parte de la gobernanza de los grandes eventos deportivos internacionales", reza el texto registrado el pasado 4 de agosto por Sumar. La izquierda ya comenzó elevando el tono al reclamar la llamada a consultas de la embajadora de Marruecos en Madrid, Karima Benyaich, así como la necesidad de revertir el giro que Pedro Sánchez aplicó a la política histórica que España ha mantenido respecto al Sáhara. Sólo Margarita Robles ha aludido a una posible responsabilidad de Rabat en el incidente de Ceuta cuando reclamó al Gobierno marroquí que "no mirase a otro lado" después de un asalto a las fronteras que ha provocado al menos la muerte de 144 personas. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha sido mucho más benevolente con la actuación de Rabat en esta última semana. En una comparecencia tras la reunión de ministros del Interior de la Unión Europea, el magistrado alabó la colaboración con Marruecos para facilitar la vuelta de 70.000 de las 72.000 personas que cruzaron la frontera del Tarajal el 30 de julio. El Gobierno mantiene la apuesta de celebrar el Mundial de la FIFA 2030 de la mano de Marruecos, además de Portugal. El Ejecutivo no se ha planteado por el momento ninguna revisión de su alianza con Rabat a pesar de que Sumar, por impulso de Izquierda Unida, ha reclamado en el Congreso la posibilidad de revertir el pacto con el país vecino tras la entrada de más de 72.000 inmigrantes en Ceuta el pasado 30 de julio. La muerte de 144 personas en esa travesía ha elevado el tono del socio minoritario del PSOE, pero no hay movimientos en ese sentido a pesar de que se trata de la crisis de mayor envergadura en la ciudad autónoma en décadas.
El Gobierno mira para otro lado con Marruecos y blinda la candidatura para el Mundial de 2030
La ministra Milagros Tolón llama a "separar los temas deportivos" de la crisis de Ceuta y resta importancia a la presión de Sumar. El PP pedirá su comparecencia en el Congreso y planteará varias preguntas












