0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEntrar en Kabongo es soltar la prisa, y dejarse abrazar por el color, la música y unos aromas que prometen sabores reconfortantes. Hablamos de un restaurante familiar liderado por mujeres donde Mama Koko se ocupa del recetario y sus dos hijas de la gestión del restaurante. Kabongo existe porque tras la pandemia, esta familia decidió dejar París y venir a Barcelona para abrir un restaurante de comida africana. Se dieron cuenta de que a pesar de que los restaurantes africanos no abundan en la capital catalana, sí están representados los platos de Etiopía y Senegal, sin embargo no había nada de la gastronomía típica de Ghana y de Costa de Marfil de donde es oriunda Mama Koko.“Yo nací en un barrio de París donde a la gente no le gustaban los africanos. Crecí rodeada de racismo y pensando que es malo ser africana. Una vez empecé a pensar por mi misma, me dije por qué tengo que esconder mi pelo o mis raíces, y empecé a soñar con la idea de hacer algo por la cultura de mi madre, que también es la mía”, cuenta Susi Jouveaux, hija de padre francés y madre ghanesa.El 'fufu' consiste en una bola machacada y elástica que se hace de harina de arroz, yuca o plátanoLee tambiénEn Kabongo, Mama Koko construyó la carta pensando en los platos tradicionales que se comen a diario en Ghana y la costa marfileña. Y aquí aparece el elemento estrella: el fufu , que es una bola machacada y elástica que se hace de harina de arroz, yuca o plátano. “Somos el único sitio que lo cocina, servir fufu es honrar nuestras raíces”, afirma Susi que al contar cual es su plato favorito no duda ni un segundo. “Lo que más me gusta es el estofado con salsa de cacahuete y fufú de plátano, lo como desde pequeña”. Conversando con ella aprendemos que la cocina africana es muy diversa, y que cada zona se adapta a sus recursos. Aun así, los cereales como el mijo o el sorgo y los tubérculos como el ñame o la yuca son un pilar compartido. La carne o el pescado se usan de forma complementaria en guisos condimentados con chiles, jengibre, ajo, cacahuetes y especias locales.A la hora de elegir, lo ideal es empezar compartiendo algunos bocados, ya sea un surtido de ñame, yuca y boniatos fritos, unos buñuelos de plátano o unas brochetas de pavo a la marfileña. Después, llega el turno de los estofados como el Dangrati (Maafe) que lleva cacahuetes, cebolla, tomate, especias africanas y pollo; y que va acompañado de su guarnición, ya sea arroz o fufu . También hay opciones a la brasa, de carne y pescado, condimentada eso sí, con el toque de Mama Koko. Pero a Kabongo hay que ir con apetito para llegar al postre y no perderse los buñuelos dulces o el dátil glaseado con helado de vainilla, salsa de toffee y crumble de cacahuete. Para beber conviene probar co el bissap (agua de Jamaica) o el gnamakoudji (jengibre y menta), el vino de palma, o el aperitivo típico de Ghana.En el local, la clientela es una mezcla que hace muy feliz a Susi: “me encanta, porque ¡yo soy una mezcla!, siempre tenemos gente de Europa y de África. Viene gente de Costa de Marfil, y ves como muchos jóvenes se emocionan comiendo nuestros platos porque no los saben cocinar, y al comerlos viajan a su casa”.En las mesas hay cubiertos, pero animan a comer con las manos; una tradición cultural que permite moldear los alimentosEn las mesas hay cubiertos, pero animan a comer con las manos (los estofados también, aunque eso ya requiere más habilidad).“Comer con las manos añade otros sabores, sentir es importante”, alienta la joven.Más allá de la comida, Kabongo también tiene actividad cultural, montan conciertos con músicos africanos y programan sesiones de DJ en las que los géneros protagonistas son el Highlife y el Afrobeat de los 70. Por cierto, en lengua nafana, Kabongo significa hogar.KabongoTipo de comidaDirecciónCarrer de València, 273690 94 43 21www.kabongobarcelona.com
Así es Kabongo, el restaurante que acerca Ghana a Barcelona: “Servir ‘fufu’ es honrar nuestras raíces”
Este restaurante familiar liderado por Mama Koko y sus hijas reivindica la gastronomía de África occidental con recetas caseras, estofados tradicionales y un plato único en la ciudad








