0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl crujido del aceite caliente sobre un cuenco de piedra rompe el silencio del pequeño comedor de Little Corea. El recipiente llega a la mesa hirviendo. Dentro, arroz blanco, verduras salteadas, carne marinada y huevo esperan a ser mezclados. “Es un bibimbap –explica Suk Hyun Lee, propietaria del restaurante–, uno de los platos más pedidos”. Mientras el aroma del aceite de sésamo y las verduras invade el local, la decoración termina de trasladar al comensal: un gat , el tradicional sombrero de la dinastía Joseon, cuelga de una pared junto a un pequeño vestido hanbok , confeccionado por la hermana de Lee. En una estantería descansan botellas transparentes de licor de ginseng con raíces recolectadas por su madre en las montañas de Hamyang, el pueblo donde nació. “Muchos coreanos me dicen que aquí recuperan el sabor de su juventud”.Casi todo lo que hay en Little Corea ha cruzado más de 9.000 kilómetros. Llega en las dos maletas que Lee trae cada año, cuando regresa a su país. “Cuando traje estos cuencos en el control del aeropuerto pensaron que llevaba una bomba”, recuerda. “Los tenía dentro de la maleta y en el escáner se veía una forma muy extraña”.Lee tambiénLee llegó por primera vez a Barcelona en 2004 para estudiar español. Después trabajó durante años en el sector turístico, pero echaba de menos la comida de su país. “No había ningún sitio donde pudiera comer como en casa”. En 2017 decidió abrir un restaurante junto a dos socias para acercar esa cocina a la ciudad. Con el tiempo, ellas dejaron el proyecto y hoy continúa sola. Desde entonces, su objetivo es ofrecer una cocina coreana lo más fiel posible a la que se preparaba en su hogar. “No me gusta servir comida con prisas ni de mala calidad”,Algunos platos de Little CoreaMane EspinosaHace una década, la gastronomía coreana era todavía una gran desconocida en Barcelona. “Tenía que ir mesa por mesa explicando cómo ordenar”. En Corea, el arroz y la sopa se sirven de forma individual, mientras que el resto de los platos se colocan en el centro de la mesa para compartir. “Ahora ya casi no hace falta explicarlo”. El auge del K-pop, el cine coreano y el resto de la hallyu (la ola cultural surcoreana) ha transformado el panorama. Hoy Barcelona cuenta con decenas de restaurantes coreanos, además de supermercados, tiendas de cosmética y moda. Ese crecimiento también ha abierto el debate sobre la autenticidad. Para preservar la tradición nació la Asociación de Restaurantes Coreanos de Barcelona, de la que forma parte Little Corea.La ola cultural surcoreanaEl auge del K-pop y la moda coreana ha multiplicado la oferta de restaurantes y tiendas del país asiático en BarcelonaDe la carta destaca el galbi , costillas de ternera marinadas, y platos picantes como el ojingeo jeyuk bokkeum , una combinación de cerdo y calamar salteados con gochujang , la característica pasta de chile fermentado. Entre los imprescindibles figura el pollo frito, cuyo rebozado, elaborado con harina de patata, consigue una textura especialmente ligera y crujiente, muy distinta a la del pollo frito occidental. Para acompañar la comida, muchos clientes piden una Cass, una lager suave muy popular en Corea, pensada para equilibrar los sabores intensos de su gastronomía. Los más conocedores la mezclan con soju , el destilado nacional de arroz, para preparar el somaek , uno de los combinados más habituales del país.La historia de la cocina coreana está profundamente ligada a la necesidad de sobrevivir. Durante siglos, las duras condiciones climáticas (con inviernos de hasta cinco meses) y los periodos de escasez obligaron a desarrollar técnicas para conservar los alimentos. De ahí nacieron fermentados como el kimchi, pero también la costumbre de secar verduras, carnes, pescados y mariscos.“Por eso nuestra gastronomía tiene tantos ingredientes y formas de cocinar. Aprendimos a aprovechar todo lo que daba la tierra y el mar”.Little CoreaTipo de comidaDirecciónCarrer de Villarroel, 107646609562www.instagram.com/littlecoreabcn
Suk Hyun Lee acerca a Barcelona la auténtica cocina coreana: “No había sitios para comer como en casa”
La restauradora importa desde Corea vajilla, ingredientes y hasta licor de ginseng para ofrecer una experiencia tradicional en su restaurante Little Corea








