Un exfutbolista que pasaba los veranos en Lera, un administrador de empresas y un centrocampista del Boca Juniors llevan el restaurante que convertirás en tu sitio de confianza
Una de las cosas más bonitas que puede pasarle a un sitio es que alguien lo elija como su bar de confianza. Ese lugar al que bajar siempre a echar el café y el pincho, el vermut improvisado, la quedada con amigas a última hora del día. Ser la barra que escucha las confesiones más íntimas, esas conversaciones que cambian el mundo. Y aunque solemos pensar en bares de toda la vida, en parte, porque es gracias al tiempo que se construyen estas relaciones estrechas bar-cliente-dueño-amigo, es un rol que perfectamente puede cumplir un sitio abierto hace poco.
Para generar ese vínculo se suelen cumplir unas características básicas. Ser un lugar sencillo, pero en el que se está cómodo. Con dueños y equipo que hacen que te sientas en casa, que se saben tu nombre y cómo te gusta el café. Unos precios asequibles. Una cocina rica, casera, pero en ese nivel de casera que es siempre más especial que la que te harías en tu casa. Y para cerrar del todo el círculo, tiene unos básicos en carta por los que siempre vuelves, pero te ofrece todos los días alguna cosa distinta, para que no te aburras. Todo esto lo tiene Semana Fantástica y es ya, en efecto, el bar de confianza de muchas vecinas y vecinos de Zaragoza.






