Son menores, y por tanto deben ser protegidos: el Estado tiene que garantizar su identificación, alojamiento, alimentación y atención sanitaria, y evaluar individualmente cada caso… Son menores y, pese al contexto en que se produjo su entrada, el Estado debe garantizar su protección, y las comunidades autónomas solo pueden cumplir la ley… Son menores, pero no podemos obviar el contexto en que se produjo su entrada, hay que darles protección pero la prioridad es que regresen a Marruecos cuanto antes… Son menores, pero Marruecos los utiliza contra España, deberíamos devolverlos hoy mismo y como sea, sin tantos miramientos legales o humanitarios, para evitar que sigan entrando… Son menores, pero ojo: marroquíes, musulmanes, no se integran, generan inseguridad, nadie quiere tenerlos cerca en un centro de menores en su barrio… Son menores pero, a ver, no son como nuestros menores españoles, estos han visto y vivido de todo, no son precisamente “niños”… ¿Seguro que son menores, o mienten sobre su edad para colarse en España, no ser expulsados y vivir de la paguita?... ¡Si tanto te gustan los menas, mételos en tu casa!

¿En qué momento del párrafo anterior apretaste el botón de “stop”, en qué frase te indignaste y echaste el freno para no seguir deslizándote por ese tobogán? He recogido las opiniones que circulan estos días sobre los menores migrantes que malviven en Ceuta: desde las ONGs hasta la ultraderecha, pasando por gobiernos autonómicos y tertulianos, la opinión pública española se mueve a lo largo de ese párrafo y cada uno se para donde quiere: desde la acogida y protección sin matices, hasta la sospecha, deshumanización y criminalización, pasando por muchos “son menores, PERO…”