Una semana después de la entrada masiva de migrantes en Ceuta las autoridades y las oenegés trabajan para identificar a los menores que siguen en la ciudad autónoma, muchos de ellos en la calle y sin cobijo, a merced de la ayuda que reciben de las entidades, de las administraciones y de los vecinos, que también se han organizado para colaborar.Mientras la batalla política discurre por el camino del reparto de estos entre las comunidades, al otro lado del Estrecho hay más incertidumbre que certeza y no existen cifras claras que ayuden a cuantificar y prever.El Ministerio de Juventud e Infancia avanzó que contempla varias vías de la ley de Extranjería, entre ellas “la reagrupación familiar siempre que existan familiares en sus países de origen y se corroboren que las condiciones garantizan el interés superior del menor”. Pero también “la acogida vinculante y solidaria por parte del resto de comunidades” o bien “la posibilidad de establecer convenios con oenegés, fundaciones y entidades dedicadas a la protección de menores”. Fuentes del Ministerio que dirige Sira Rego aseguraron que en cada caso, de manera individualizada, escogerían el camino oportuno.Ante una situación de colapso y saturación, con todos los centros habilitados para la acogida de menores y migrantes desbordados, y a la espera de que se abran dos centros educativos de manera temporal, las entidades juegan un papel fundamental en todo ese proceso.Un grupo de menores no acompañados en Ceuta regresa a Marruecos.AP | Antonio SempereMás allá del apoyo logístico y sanitario, desde la Cruz Roja también trabajan “estrechamente con las autoridades para recopilar toda la información disponible que apoye la restauración de los vínculos familiares” y para “ayudar en los procesos de registro de datos personales”.Sur Acoge detalla que también colabora “en la identificación y protección de niños, niñas y adolescentes que han llegado solos a Ceuta”. “Una vez identificados, los acompañamos a comisaría para su filiación y, posteriormente, para que queden bajo la tutela del sistema de protección de la ciudad autónoma”, que tiene las competencias”, detalla una portavoz que resalta que “aún hay cientos de menores sin identificar”.El Gobierno prevé la reagrupación de los niños con sus padres en los países de origen siempre que sea posibleAunque Sur Acoge no quiere hacer estimaciones, ya que esa tarea corresponde a la administración, sí que subrayan que “resulta evidente que hay miles de personas en la calle”. Su presidente opina que lo ideal es que los menores vuelvan con sus familias siempre que sea posible.En el hospital, donde siguen ingresadas 17 personas, también se han hecho pruebas para determinar la edad de aquellas personas atendidas que suscitaban dudas.En lo referente a las cifras, ni siquiera las autoridades se ponen de acuerdo en cuánta gente permanece en Ceuta una semana después o bien en las personas que fallecieron en el mar. Desde el Gobierno central se ha hablado en estos últimos días de unas 2.500 personas que siguen en la ciudad, entre ellos unos 500 menores, y 82 fallecidos, mientras que el Gobierno local manejaba un cálculo de unas 6.000 personas –más de 860 menores registrados– y más de 100 fallecidos, un número más parejo al que dan las entidades. El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, apuntaba ayer que las cifras son “cambiantes” y admitió que hay familias con niños durmiendo en la calle.Las entidades que trabajan sobre el terreno hablan de más de 4.000 menores no acompañadosLa asociación de vecinos del barrio del Príncipe Alfonso organizó en las últimas horas un recuento no oficial de menores y migrantes y lo dejó, sin acabar, con 4.860 registros. La mayoría de ellos son menores de entre 15 y 17 años, aunque también había niños de entre 11 y 13 años, según informan.Por su parte, Caminando Fronteras habla de más de 140 fallecidos y Save the Children contabilizaba ayer los menores no acompañados en las calles de Ceuta entre 4.000 y 6.000. Esta oenegé manda un mensaje de alerta sobre la situación de las niñas que están ahora fuera del sistema de protección, en una situación de especial vulnerabilidad y de riesgo de ser agredidas sexualmente o de caer en redes de trata.Al otro lado de la frontera, según informa Efe, Castillejos ha recuperado la normalidad en esta temporada turística, si bien hay familiares de desaparecidos que se concentran –con suerte dispar– para intentar obtener alguna pista sobre el paradero de sus hijos. Ante esta situación, el Gobierno ha abierto una oficina de desaparecidos y anunció ayer que ha registrado 32 denuncias y que trabaja ya para identificar a 29 personas a través de muestras de ADN.Asimismo, se mantendrá desplegado un contingente adicional de la Guardia Civil en las calles de Ceuta con un centenar de uniformados. Por otra parte, el Instituto Armado, junto a la Policía Nacional así como Frontex y Europol permanecen en alerta por el riesgo de una nueva avalancha de migrantes en los próximos días.Redactor de La Vanguardia y colaborador de la revista cultural El Ciervo. Cubre la actualidad política catalana desde 2017