Gustavo Petro es un tuitero compulsivo. De principio a fin, el primer presidente de izquierdas de la Colombia contemporánea ha gobernado a golpe de redes sociales. Su cuenta de X, antes Twitter, ha sido por mucho su megáfono predilecto. Incluso durante la campaña para encontrarle relevo, en la que insistió una y otra vez en participar en política electoral, una prohibición que los gobernantes suelen ignorar, aunque pocas veces de manera tan explícita. El ocaso de su Gobierno no ha sido la excepción, y es también desde X donde ha insistido en sembrar desconfianza en el sistema electoral y desconocer el triunfo de su sucesor, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, que se posesiona este viernes. El presidente ha publicado durante su cuatrienio cerca de 15.000 trinos, escritos de su propio puño. Son 4.585 publicaciones en X entre el 7 de agosto de 2022 y el 25 de julio de 2026, equivalentes a unas diez por día, para ser más precisos, de acuerdo con el recuento del periódico El Espectador. Uno de los más recordados, escrito de madrugada, rechazó los aviones con deportados colombianos que venían esposados de pies y manos, lo que provocó la primera crisis diplomática con los Estados Unidos de Donald Trump, que amenazó al país con su garrote arancelario el 26 de enero de 2025. Aunque ese choque se resolvió en menos de 24 horas, no fue el único mandatario extranjero con el que se enfrentó en las redes sociales. También fue por esos tiempos, cuando se acercaba al ecuador de su mandato, cuando Petro inauguró su costumbre de transmitir los Consejos de Ministros, después de haber devaluado la figura de las alocuciones presidenciales por la frecuente retransmisión de discursos que ya habían sido difundidos en su momento. En más de una ocasión se quejó por sentirse “censurado” ante los fallos de la justicia que le impusieron límites a sus intervenciones. El resultado de esa insistencia por transmitir el Consejo de Ministros recordó por momentos el formato de Prevención y Acción, el programa diario de una hora que su antecesor, el conservador Iván Duque (2018-2022), sostuvo contra viento y marea durante la pandemia del coronavirus. Un Gabinete inestableEl insistente ejercicio de televisar las reuniones de Gobierno provocó, de entrada, un auténtico terremoto, con la enésima crisis ministerial detonada por el caótico primer encuentro televisado, el 4 de febrero de 2025. Con Susana Muhamad, la cabeza de la cartera de Ambiente, se fue la última sobreviviente del Gabinete original. Ese fue otro rasgo distintivo del presidente saliente. No hubo una semana tranquila en el inestable grupo de colaboradores de Petro. Con constantes remezones, fue un equipo en permanente remodelación, con grietas y peleas intestinas a la vista de todos, que se prolongan hasta hoy, a horas de dejar el poder. Nadie estuvo a salvo de las sacudidas, que nunca terminaron de resolverse. Petro superó la cifra de 60 ministros nombrados en su mandato. Un número inédito. Su antecesor, Iván Duque, sumó 40 a lo largo de su cuatrienio, mientras que Juan Manuel Santos nombró 69, pero en los ocho años correspondientes a dos periodos. Luego de aquel caótico primer Consejo de Ministros televisado, lleno de reproches y acusaciones, Petro relevó en pocos meses a dos terceras partes de su Gabinete. Varias de las principales carteras, como Hacienda, Interior o Exteriores, están entre las de más alta rotación, con cuatro titulares. El récord, según cómo se lleve la cuenta, lo tiene Justicia, con un total de seis ministros, aunque dos de ellos con categoría de encargados. Un legado agridulce de ternas presidencialesEl llamado Gobierno del cambio coincidió con el gran relevo de la Corte Constitucional. La elección en mayo de 2025 del abogado de Petro, Héctor Carvajal, selló un legado de luces y sombras para el presidente. Esa era la última de las nominaciones que debía presentar al Congreso para que este escogiera altos cargos del Estado que se mantienen más allá de su propio periodo presidencial. Varios encabezan organismos de control durante cuatro años, mientras que los magistrados de la Corte Constitucional tienen –en principio– períodos de ocho. Son cargos clave en el andamiaje institucional de balances y contrapesos, por lo que deberían distinguirse por su independencia. Desde que Petro llegó al poder, en agosto de 2022, presentó ternas de mujeres –celebradas en su día– de las que salieron elegidas la fiscal general Luz Adriana Camargo y la defensora del Pueblo Iris Marín. Ambas han dado señales de esa deseada independencia. Pero hasta ahí llegó el impulso para promover la igualdad de género. El procurador, Gregorio Eljach, muy vinculado a la clase política, también fue propuesto por Petro ―en una terna que, en ese caso, completan candidatos de la Corte Suprema y del Consejo de Estado—. Al presidente también le correspondió presentar dos ternas para la Corte Constitucional, de las que salieron escogidos Vladimir Fernández, quien era su secretario jurídico, y Carvajal, su defensor personal. Llevar dos abogados tan cercanos a un poderoso tribunal de solo nueve miembros pone en entredicho el compromiso con la independencia judicial de un mandatario que mantuvo una tensa relación con las altas cortes.Presidente viajeroA una semana de entregar el poder, Petro realizó su último viaje internacional como presidente a “la Cuba agredida”, para enviar un mensaje de solidaridad. También intentó una visita de último minuto esta semana a Estados Unidos, pero no se pudo concretar. Durante su cuatrienio hizo 65 viajes internacionales a 32 países, para un total de 259 días fuera de Colombia, de acuerdo con un detallado recuento de La Silla Vacía, lo que equivale a casi nueve meses. Es el presidente con más días acumulados fuera del país desde que se tienen registros. A pesar de sus enfrentamientos públicos con Trump, Estados Unidos fue su principal destino, con 10 viajes, seguido por Venezuela y Brasil (6), Francia (5) y México y Ecuador (4).