Por Paula Cabaleiro |
Bogotá (EFE).- Desde alusiones a su vida sexual hasta referencias en latín, pasando por frases que terminaron en los tribunales o se convirtieron en tendencia en redes sociales, Gustavo Petro hizo de la palabra una de las principales señas de identidad de su presidencia, que concluirá el 7 de agosto para dar paso al presidente electo, Abelardo de la Espriella.
«Una mujer libre hace lo que se le dé la gana con su clítoris y con su cerebro», afirmó en un consejo de ministros televisado en septiembre de 2025.
La frase, pronunciada al hablar sobre la autonomía de las mujeres, provocó una oleada de críticas y terminó con una orden judicial que le obligó a retractarse al considerar que reproducía estereotipos sexistas.
Las intervenciones del presidente saliente, que siempre llegó tarde a sus compromisos, rara vez siguieron un hilo lineal.













