Análisis Exclusivo suscriptores El presidente saliente mantuvo tensión con las administraciones de los alcaldes Claudia López y Carlos Fernando Galán. Analistas hablan de lo sucedidoGustavo Petro y Carlos Fernando Galán. Foto: Presidencia / César Melgarejo El TiempoEDITOR DE BOGOTÁ06.08.2026 08:00 Actualizado: 06.08.2026 08:01
Cuando Gustavo Petro fue elegido presidente de Colombia, muchos anticipaban una relación fluida entre el Gobierno Nacional y Bogotá. Haber sido alcalde de la capital, contar con un amplio respaldo electoral en la ciudad y la cercanía política con la entonces alcaldesa Claudia López hacían pensar en una agenda conjunta para sacar adelante los principales proyectos de la ciudad. LEA TAMBIÉN La expectativa parecía razonable. López respaldó a Petro tras la primera vuelta presidencial de 2018 y, en 2022, dirigentes de la Alianza Verde cercanos a la alcaldesa apoyaron su candidatura. Incluso, celebró públicamente su llegada a la Casa de Nariño. Sin embargo, el resultado fue muy distinto. Durante los dos años en los que coincidieron Petro y López se registraron algunos de los enfrentamientos más fuertes entre un presidente y un alcalde de Bogotá en las últimas décadas. Posteriormente, con Carlos Fernando Galán, el tono de la relación fue menos confrontacional en lo personal, pero las diferencias sobre asuntos estratégicos persistieron. A pocas horas de concluir el mandato presidencial, el balance muestra que, independientemente del alcalde de turno, predominó una relación marcada por los desacuerdos. Los consensos fueron escasos y, cuando llegaron, surgieron después de largas negociaciones en las que ambas partes terminaron cediendo para destrabar proyectos de interés mutuo. Gustavo Petro y Carlos Fernando Galán Foto:PresidenciaUna relación de tensión permanente Los analistas consultados por EL TIEMPO coinciden en describir la relación entre el Gobierno de Petro y Bogotá como compleja, con altos niveles de confrontación política y una limitada capacidad de coordinación institucional. Para el analista Gabriel Cifuentes, estos cuatro años rompieron con una tradición de cooperación entre la Casa de Nariño y el Palacio Liévano. "Ha sido una relación tensa y marcada por múltiples encontrones que se explican tanto por una diferencia de criterios técnicos, pero también por el manejo de criterios inminentemente políticos", señaló. Carlos Arias fue aún más crítico al calificar el balance como "muy triste y muy infortunado, por no decir que desastroso".Según el analista, las diferencias fueron independientemente de quien era el alcalde, aunque Claudia López fue "contestataria y combativa" y Carlos Fernando Galán optó por una actitud "cauta y cuidadosa". LEA TAMBIÉN "Si Gustavo Petro no hace realidad su visión de ciudad, trunca la visión de ciudad de otro mandatario", afirmó. La politóloga y periodista Lariza Pizano sostiene que la relación estuvo marcada por “constantes ires y venires” y por una confrontación que tiene raíces anteriores al gobierno Petro. "El Presidente ha reaccionado con especial dureza frente a iniciativas que asocia con el modelo de ciudad del exalcalde Enrique Peñalosa", aseguró. Añade que esa disputa "no es solamente técnica: tiene una carga política y personal que viene desde la alcaldía de Petro, cuando Bogotá se convirtió en el escenario central de su confrontación con el proyecto peñalosista, varios de cuyos elementos claves retomó el alcalde Galán". Desde la academia, Omar Oróstegui, director del Laboratorio de Gobierno de la Universidad de La Sabana, coincide en que el balance deja una relación institucional debilitada. "El balance muestra una relación desgastada, con altos niveles de confrontación y poca capacidad para aislar las decisiones técnicas de los intereses políticos del Gobierno Nacional", dijo. A ello, agrega, se sumó una "coordinación institucional débil" frente a asuntos estratégicos para la ciudad. El presidente Gustavo Petro y la alcaldesa Claudia López Foto:PresidenciaFelipe Jiménez Ángel, exsecretario de Gobierno de Bogotá, considera que la relación estuvo marcada por la "desconfianza", la ausencia de una "política de construir sobre lo construido y sumar" y por un estilo de "gerencia y microgerencia" que dificultó la ejecución de grandes proyectos. "El gobierno Petro ha sido muy centralista, trabajó muy poco de la mano con las entidades territoriales, no solo se han quejado el alcalde Galán sino todos los alcaldes del país", afirmó. LEA TAMBIÉN Proyectos entre el acuerdo y la confrontación La falta de entendimiento terminó reflejándose en varios de los proyectos más importantes para Bogotá. Aunque el metro elevado, el Hospital San Juan de Dios y la seguridad concentraron buena parte de las diferencias, también fueron motivo de controversia la ampliación de la autopista Norte, el modelo de salud, los campus universitarios de Suba y Kennedy, el manejo del agua, los residuos sólidos, el ordenamiento territorial y, en la recta final del gobierno, el Regiotram del Norte y la regulación de los vehículos livianos eléctricos.En varios casos hubo acuerdos, pero solo después de extensas negociaciones. Así ocurrió con el aplazamiento de las vigencias futuras para el metro y la calle 13, la cofinanciación de la flota de buses eléctricos, el Hospital San Juan de Dios, las nuevas fachadas de las estaciones de la Primera Línea del Metro y el aval financiero para la PTAR Canoas. Bogota mayo 8 de 2026. Avance obras primera línea del Metro de Bogotá Foto:Milton Diaz / El TiempoSin embargo, otros proyectos continuaron sin consenso. Entre ellos figuran los campus universitarios, el Regiotram del Norte —que siguió adelante sin la participación del Distrito— y programas en los que Bogotá terminó asumiendo total o parcialmente recursos, como los subsidios de vivienda y los efectos de los recortes a Colombia Sin Hambre y Primera Infancia. Carlos Arias resume esa percepción con una frase contundente: "Si no se hace lo que Gustavo Petro cree que se debe hacer no lo apoya, y eso ha hecho que Bogotá en temas tan sensibles como seguridad y educación no tenga el respaldo del Gobierno Nacional", aseguró. Gabriel Cifuentes considera que, en medio de esa agenda "tensa e inconveniente", quedaron atrapados proyectos fundamentales como el Metro de Bogotá, el Regiotram y asuntos relacionados con salud, educación y seguridad. LEA TAMBIÉN Para Lariza Pizano, el componente político e ideológico terminó predominando sobre la discusión técnica. La "obsesión por redefinir el rumbo de la ciudad" convirtió a Bogotá en escenario permanente de confrontación alrededor del metro elevado, la movilidad, la expansión urbana, la ALO y otras obras de infraestructura. Oróstegui considera que los acuerdos alcanzados durante estos cuatro años no obedecieron a una verdadera voluntad de cooperación. "Galán necesitaba avanzar y evitar que el debate permanente siguiera. Al final, cedió en algunos puntos y ganó tiempo, dejando que varias responsabilidades sean asumidas por el nuevo gobierno nacional". Por su parte, Felipe Jiménez reconoce como uno de los principales logros la cofinanciación para la compra de buses eléctricos para TransMilenio, aunque considera que fueron más los proyectos afectados por la falta de coordinación. "¿Qué hubiera querido de un Presidente que fue alcalde de Bogotá? Que desenredara los proyectos más rápidamente. Se tomaron dos años sacando adelante el Regiotram del Norte, la ALO Sur -acaba de empezar obras- y la ampliación de la autopista Norte, y la línea de transmisión del Guavio nada que se resuelve", afirmó. No obstante, el exsecretario también señala que parte de la responsabilidad por la falta de avances en proyectos estratégicos recae sobre la administración distrital. En resumen, el balance de los cuatro años deja una paradoja: el primer presidente que llegó a la Casa de Nariño después de gobernar Bogotá que no logró consolidar una relación institucional sólida con la ciudad. Por el contrario, las diferencias políticas y de visión sobre el modelo de desarrollo urbano terminaron predominando sobre la coordinación entre los dos niveles de gobierno y marcaron buena parte de la agenda de la capital durante el cuatrienio. GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZEditor de Bogotá En X: @guirei24 Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











