OpiniónBogotá necesita un presidente aliado, que no estigmatice ni vea golpes de estado en cada controversia.Elecciones en Bogotá Foto: EL TIEMPOEDITOR GENERAL30.05.2026 22:17 Actualizado: 30.05.2026 22:17

Las relaciones entre Bogotá y la Presidencia no han sido buenas a lo largo de estos cuatro años. Ad portas de culminar su mandato, el balance que deja el jefe de Estado, Gustavo Petro, para con la capital es pobre. LEA TAMBIÉN No hubo un gran proyecto de infraestructura que su gobierno respaldara, excepto el famoso compromiso para el Regiotram del norte, del cual no se sabe mayor cosa. Ni un trabajo conjunto para superar la ola de inseguridad, marcada por peligrosas estructuras criminales. No hubo política social para el ingreso de los más pobres, ni créditos de vivienda ni subsidio para estudiantes vía Icetex. Muchas de estas cosas tuvo que asumirlas la Administración con impuestos de los bogotanos. Y pensar que hace cuatro años fue Bogotá la que le dio el triunfo a Petro.El presidente de Colombia, Gustavo Petro, en elecciones legislativas. Foto:AFPMás bien abundaron los rifirrafes con el alcalde Carlos Fernando Galán. Por el metro, por el agua, por la sede para una universidad pública, por las tarifas de TransMilenio, por la autopista Norte, por la ALO, por la Van der Hammen, para citar solo algunas. Por si fuera poco, ahora se enzarzan en una nueva discusión por unos supuestos laboratorios de robótica que Minciencias entregaría al colegio Sierra Morena. El alcalde lo impidió sugiriendo que se trataba de un acto proselitista a pocas horas de las elecciones; para el Presidente, fue un veto a una política de su Gobierno. A fin de cuentas, se vino a saber que la tal inauguración será en julio.Gustavo Petro y Carlos Fernando Galán. Foto:Presidencia - AlcaldíaNo es la primera vez que se dan estos desencuentros entre los dos máximos poderes del país. Hubo rifirrafes entre Mockus y Samper, entre Uribe y Lucho Garzón, entre Petro y Santos. Pero no recuero que hayan sido tan viscerales como los de hoy. Y es entendible, vivimos tiempos en los que se gobierna por redes, con bodegas a la orden del día, con más ideología que estrategia y siempre pensando en el cálculo político antes que en el beneficio común.Ahora elegiremos a un nuevo mandatario y para Bogotá será clave, pues buena parte de las controversias que se dan entre poderes obedece justamente al peso específico que tiene la Alcaldía de Bogotá, considerada el segundo cargo más importante del país y trampolín para aquel que quiera aspirar a la jefatura del país.Bogotá, uno de los principales fortines electorales. Foto:Instituto Distrital de TurismoAsí las cosas, ¿qué les convendría a la ciudad y sus ciudadanos en este trance? Para comenzar, se requiere un presidente que vea a Bogotá como aliada y no como rival. El peso mayor del PIB nacional lo pone Bogotá. La mayor generadora de empleo es Bogotá. El principal centro de atracción para la inversión foránea es Bogotá. Si a la economía de la ciudad le va bien, le va bien al país. Y si ocurre lo contrario, igual.Es importante entender esto porque los desafíos que nos esperan necesitan del compromiso de la Nación y la ciudad para superarlos. Entre ellos, el cambio climático. Hoy las grandes ciudades son las principales responsables de este, y por ende las soluciones tienen que emanar de ellas. Cambio climático, clave en las relaciones Bogotá - Nación. Foto:César Melgarejo.También está el fenómeno migratorio, que sigue pesando mucho en Bogotá. Lo ocurrido en Venezuela con Maduro no ha significado una disminución de dicha población en el suelo bogotano. Por otro lado, hoy la capital envejece a un ritmo acelerado. En 2035, según expertos, habrá un adulto mayor por cada joven de 17 años y en 2050, uno de cada tres bogotanos será un adulto mayor. Ya hay una caída importante de la natalidad y seremos una ciudad de solteros y hogares pequeños. ¿Cómo abordar este fenómeno? Las nuevas tecnologías implican retos y amenazas a sectores específicos que deben ser atendidas con medidas que surjan del Ejecutivo en coordinación con los grandes centros urbanos.Adultos mayores en Bogotá. Foto:DIEGO SANTACRUZ. EL TIEMPO.Pero esa no ha sido una característica del gobierno que termina. He recorrido este país al lado de gobernadores y alcaldes con un denominador común: no hay comunicación con el Gobierno Nacional, caracterizado por ser uno de los más centralistas que se recuerde.Bogotá necesita un presidente aliado, que no estigmatice, que no vea golpes de Estado en cada controversia, que vea en Bogotá la ciudad que más puede aportar a la Nación, que tenga experiencia, que se siente a dialogar sobre proyectos comunes; un presidente o presidenta que no perciba que el alcalde es un competidor sino un aliado. ¿Lo ven o la ven en el tarjetón?ERNESTO CORTÉS FIERROEditor General de EL TIEMPOX: @ernestocortes28erncor@eltiempo.com Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.