EditorialLos colombianos no se encuentran s�lo ante dos candidatos de diferente orientaci�n ideol�gica, sino ante una batalla entre dos extremos populistasEl presidente Gustavo Petro, ejerciendo su derecho al voto.AP Photo/Matias DelacroixActualizado Lunes,
junio
23:00Audio generado con IALa primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia se ha desarrollado en un clima de extrema polarizaci�n que es indisociable del nocivo legado de Gustavo Petro. Pese a la campa�a desplegada en favor del ultraizquierdista Iv�n Cepeda por parte del presidente saliente -que incluso ha puesto en duda las garant�as del primer escrutinio-, el derechista Abelardo de la Espriella se impuso con el 43,7% de los votos tras fagocitar a la alianza centrista de �lvaro Uribe.De la Espriella es seguidor de Trump, ha edificado su carrera de abogado defendiendo a clientes tan cuestionables como Alex Saab -testaferro de Maduro y principal operador financiero del chavismo- y promete, entre otras cuestiones, mano dura contra la violencia al estilo de Bukele. Los colombianos no se encuentran s�lo ante dos candidatos de diferente orientaci�n ideol�gica, sino ante una batalla entre dos extremos populistas, entre dos visiones del modelo de Estado antag�nicas, que ahonda en la fractura social de Colombia.El clima pol�tico que Petro ha propiciado hasta el �ltimo momento ha dificultado la pacificaci�n de un pa�s que durante d�cadas ha sufrido el terrorismo de las FARC y que a�n padece unos alarmantes �ndices de violencia. Antiguo guerrillero del M-19, el mandatario no ha dudado en azuzar la crispaci�n para desviar la atenci�n de la corrupci�n en su entorno. Ha sido uno de los l�deres que m�s han contribuido a la deriva iliberal del continente, hasta el punto de blanquear el chavismo y erosionar la alianza con EEUU en la lucha contra el narco. Todo ello no le ha impedido contar con la complicidad del brasile�o Lula o del propio Pedro S�nchez, tal como se vio en la reciente cumbre de Barcelona impulsada por el presidente espa�ol.La votaci�n definitiva tendr� lugar el 21 de junio. Si el delf�n petrista fracasa, la izquierda populista latinoamericana recibir�a un nuevo mazazo tras los de Argentina, Ecuador, Bolivia y Chile, un patr�n que puede reproducirse en Per�. En todo caso, los grandes retos a los que se enfrenta Colombia requieren de una visi�n racional y serena, alejada de todo tipo de radicalismo.













