Análisis Exclusivo suscriptores Estos son los temas que serán prioridad en la agenda de la relación entre el nuevo gobierno y la actual administración distrital. Análisis.El tren de la Línea 1 del Metro de Bogotá. Foto: Empresa MetroEDITOR DE BOGOTÁ24.06.2026 04:01 Actualizado: 24.06.2026 22:10

Luego de que se posesione, el presidente electo Abelardo de la Espriella tiene diferentes retos con la capital del país. Para empezar, debe recuperar la relación y la confianza con la Administración Distrital, que se rompieron durante el gobierno de Gustavo Petro.Les conviene a los dos. A la Nación porque en Bogotá tiene a la ciudad capital con la economía más fuerte y que jalona el crecimiento del país.Y al Distrito porque necesita de la participación de la Nación para echar a andar proyectos fundamentales para su desarrollo y que sin ese apoyo le queda muy difícil. LEA TAMBIÉN De la Espriella además encontrará a un alcalde que ha demostrado ser pragmático, dispuesto al diálogo y que quiere sacar adelante los proyectos de ciudad.De hecho, una vez se conoció el resultado del preconteo el pasado domingo, Carlos Fernando Galán reconoció la elección de De la Espriella y dijo “estar listo para empezar a trabajar” con el nuevo gobierno “por el bien de Bogotá”.“Vemos con beneplácito el anuncio que ha hecho de trabajar con alcaldes y gobernadores respetando a las regiones. Eso es una gran noticia y va a marcar una diferencia”, afirmó Galán al referirse a la elección de De la Espriella.Jornada de la segunda vuelta presidencial en Bogotá Foto:MAURICIO MORENOLa relación entre la Nación y el Distrito históricamente fue fluida, independiente de la ideología de quien estuviera en la Casa de Nariño o en el Palacio Liévano. Pero se rompió desde 2022, luego de la elección de Petro.Estaba como alcaldesa Claudia López, quien, si bien es del centro político y Petro de izquierda y la mandataria terminó apoyando la campaña y celebró la elección, ellos no se la llevaron bien. En temas de Bogotá fueron como el agua y el aceite.Se recuerdan los frecuentes y públicos choques entre los dos. Ella más contestataria y él impositivo, y con una visión diferente sobre la ciudad. Ya había estado como alcalde.Y con la llegada de Galán a la alcaldía de Bogotá no cambió mucho esa relación. Continuaron las tensiones, aunque sí se sintió un tono más respetuoso.De hecho, la ciudad perdió el apoyo de la Nación con subsidios para hogares en condición de pobreza, pobreza extrema o vulnerable, como Colombia sin Hambre, el ICBF redujo sustancialmente el aporte para los jardines infantiles, y los alivios para vivienda VIS y VIP nueva. Por eso el Distrito debió asumir con sus propios recursos lo que hacía la Nación en Bogotá. LEA TAMBIÉN No obstante, a pesar del poco entendimiento, hubo acuerdos, pero no fueron muchos. Es el caso de la primera línea del metro, la cofinanciación para la compra de una flota de buses eléctricos para TransMilenio, la ampliación de la autopista Norte y la Petar Canoas, entre otros.Por eso, el presidente De la Espriella se encontrará con una ciudad que está trabajando prácticamente sola en sacar adelante proyectos aprobados en el pasado y que son muy importantes para su desarrollo.La agenda sin duda estará muy enfocada en seguridad y en movilidad. El primero es un gran clamor y para el alcalde es “una prioridad” y quiere “trabajar en llave para enfrentar los retos”.El temor a atracos callejeros, drogadicción, asaltos a casas Foto:Mauricio Moreno. Archivo EL TIEMPOEn efecto, Bogotá enfrenta una situación difícil en seguridad y ha pedido más policías e, incluso, que le permitan tener un cuerpo de policía propio, una idea que no encontró eco en el gobierno de Petro.En la misma línea, el presidente electo se encontrará con el proyecto de la segunda cárcel distrital, que en los últimos dos años avanzó poco. El proyecto surgió en la alcaldía de Claudia López, siendo secretario de Seguridad Hugo Acero, y busca reducir el alto hacinamiento de Uris y estaciones de policía de la ciudad.La cárcel fue propuesta para una capacidad para albergar a 2.000 internos. El proyecto cuenta con un predio contiguo a la penitenciaría de La Picota, sin embargo, está pendiente de la reestructuración técnica y financiera.No obstante, por lo anunciado por De la Espriella en campaña sobre construir nuevos centros penitenciarios de alta seguridad en el país, se esperaría que la iniciativa de Bogotá tenga apoyo del nuevo Gobierno.El tren energizado ya empezó a rodar por el viaducto Foto:Archivo ALCALDÍA DE BOGOTÁEn el segundo tema prioritario estarán los grandes proyectos de infraestructura. Tal es el caso de la Primera Línea del Metro, que ya entró en su recta final y se acerca al 80 por ciento de avance.Con esta megaobra, el nuevo Gobierno tendrá millonarios compromisos de vigencias futuras este año y los siguientes. Eso será en medio de una situación fiscal mucho más estrecha para la Nación. LEA TAMBIÉN El nuevo presidente también encontrará avanzando los proyectos de segunda y tercera líneas del metro, que también son clave para el desarrollo de la ciudad y una capital con visión de futuro.En la segunda línea, que se espera sea adjudicada este año, también hay compromisos adquiridos entre la Nación y el Distrito y se deben concretar.Y la tercera línea, que irá a Soacha y aún está en estudios, llevará a los gobiernos nacional y distrital a dialogar y establecer acuerdos para que siga avanzando. El alcalde espera, antes de irse, en 2027 dejar lista la cofinanciación de la Nación.Y, por supuesto, volverán a aparecer la ALO, nuevas troncales de TransMilenio y hasta un tranvía, como ha sido el interés del alcalde Galán, según Darío Hidalgo, experto en movilidad y profesor de la Universidad Javeriana.No hay que dejar por fuera el reemplazo y la expansión de flota troncal y zonal con buses eléctricos. La alcaldía de Galán logró en octubre de 2025 el compromiso del gobierno Petro de cofinanciar la adquisición de 269 buses. La Nación y el Distrito acordaron cofinanciar la compra de 269 buses eléctricos Foto:Mauricio Moreno / EL TIEMPOPor supuesto, estarán los dos proyectos de Regiotram, que son cofinanciados por la Gobernación de Cundinamarca y la Nación, y que los necesita Bogotá. No obstante, según la Empresa Metro, ambos tienen aspectos técnicos y financieros por resolver.En la lista de prioridades, de acuerdo con fuentes consultadas por este diario, estará la Ptar Canoas, que después de dos años logró el aval del Ministerio de Hacienda, que le permite a la Empresa de Acueducto de Bogotá adquirir los créditos con la banca multilateral para financiar la obra. Este megaproyecto de saneamiento básico se financiará con una tasa que se cobra en el impuesto predial y que recauda la CAR.También estará sobre la mesa de conversación entre el Gobierno Nacional y la Administración Distrital restablecer la cooperación con los programas sociales, como Colombia sin Hambre y Primera Infancia, y Mi casa en Bogotá.En fin, son muchos los asuntos que tendrán que tratar el presidente Abelardo De la Espriella con Bogotá, después de 4 años difíciles, sin acuerdos con la Nación sobre proyectos adicionales.Eso sí, debe empezar por alcanzar un mejor diálogo y entendimiento, como cuando fueron aliados, y no importaba quien era el presidente o el alcalde.GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZEditor de BogotáEn X: @guirei24Más noticias de Bogotá Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.