Por Esneyder Negrete |

Bogotá (EFE).- Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda de Colombia, cambió la forma de gobernar con la inclusión de sectores sociales que nunca habían tenido acceso al poder y la mejora de sus condiciones de vida, pero su gestión estuvo marcada por serios problemas de corrupción.

Cuando asumió el poder, el 7 de agosto de 2022, Petro presentó su elección como un punto de inflexión en la historia del país y proclamó el comienzo de «la Colombia de lo posible», una frase con la que resumió su promesa de abrir las puertas del Estado a los sectores históricamente excluidos.

Esa visión quedó plasmada en el Plan Nacional de Desarrollo ‘Colombia, potencia mundial de la vida’ y también en la conformación de su Gobierno, en el que por primera vez líderes indígenas, afrocolombianos, campesinos y representantes de organizaciones sociales ocuparon cargos de alta responsabilidad en el Ejecutivo.

Fotografía de archivo que muestra a una persona que sostiene un cartel durante una manifestación, en Bogotá (Colombia). EFE/ Carlos Ortega