05/08/2026 a las 18:21h.

El mes de agosto es, para muchos trabajadores, el mes más esperado del año. Muchas empresas cesan su actividad y sus empleados se pueden marchar de vacaciones. Otras, aunque no lo dejan por completo, bajan el ritmo porque la mayor parte de su plantilla se encuentra fuera de su puesto.

En cualquier caso, son semanas de poco movimiento, de pocas gestiones y en los que no se suelen tomar grandes decisiones porque son difíciles de comunicar o incluso es imposible localizar a los agentes implicados. Así es en muchos entornos laborales, que esperan hasta septiembre para volver a ponerse a funcionar a su ritmo normal.

Pero no todas las empresas paran. O, mejor dicho, no todos los jefes paran. Y hay algunos que mientras sus empleados se encuentran tomándose unos días de descanso se dedican a intentar comunicarse con ellos. A veces, por cuestiones urgentes. Y otras porque no localizan aquello que necesitan y que se hizo, precisamente, mientras ellos estaban de retiro.

¿Debemos atender a la empresa si nos llaman en vacaciones?